Criterio Nuestro es el blog personal de Simón Adrián Peraza Lazarde. Un poco de mucho donde participan colaboradores escribiendo opinión, investigación y demás géneros periodísticos o literarios.
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sábado, 4 de mayo de 2024

Venezuela

Venezuela 


Querida estás allí, reservada, sin marcharte, esperando, camuflada, resistiendo del pasado en el presente.

Se te ha hecho incómodo, aún te esfuerzas, sigues dando todo de ti, quieres otro presente, uno que valga ser permanente. 

Resistes entre memorias, te aferras a cada cabeza de quien te quiere, refugiada en tu belleza por naturaleza.
La Gran Sabana, Bolívar. Venezuela.

Muchos se alejan pero nunca se van, estás en ellos. Te mantienes, comprensiva e incondicional ante tantos romances en lejanía. 

En pensamientos y recuerdos te extrañan libre, te escuchan, te ven, te huelen, te sienten como fuiste e imaginan como serás. Son presagios de libertad.
 
Arrullas los sueños por aquí y por allá, en el oleaje de tu mar espumoso, con el cantar de tus aves que merodean la tierra, en el croar de tus ranas citadinas, en tu cálido clima de un día corriente o en el frío nocturno de tus montañas neblinosas. 

Brillas, sigues brillando en los ojos de tus paisanos, como sol de la mañana en ventana margariteña, como cocuyos que invaden los guayacanes al caer la noche. 

Resplandece y borra distancias. Sigue alumbrando los sueños, no te canses. No te dejan, no te olvidan, queda tiempo, también reencuentros. 

No tengas miedo, no habrá olvido, solo ansias de abrir los ojos en el mejor presente, el de los sueños, de vidas libres y cortesía. 

Sigue adelante, reparte fuerza, ilumina vidas con recuerdos que son querencias. Arrulla sueños con tu prosa en tonada llanera hasta que despertemos con tu libertad, Venezuela. 

Por Simón Peraza Lazarde 
@sapl42 

Escrito en algún momento entre 2017 y 2021 y guardado entre borradores hasta su publicación.   


Si prefieres puedes repreducir junto a la lectura. 

sábado, 8 de mayo de 2021

Caracas desde una plaza

 

En la capital venezolana puedes vivir mejor, sí dejas a un lado el tema económico, te abalanzas en los espacios libres que quedan y saboreas lo que tengas para comer. Sí olvidas por instantes el dinero que seguramente necesitas para sustituir el par de zapatos con suela desgastada, o las divisas que no tienes y requerirías sí decidieras ir a cenar con la familia, puedes crear momentos de calidad mientras avanzas en la ardua tarea de supervivencia nacional.

Una plaza de la capital es buen lugar para probar estar, ser y hacer; lo he hecho durante una visita extendida a la ciudad. La plaza Don Bosco en Altamira ha servido para tal experimento, tiene lo necesario para distraerse, descansar, trabajar, ejercitarse, alimentarse y curarse; allí, en ese lugar público, la mayoría coincide alrededor de una comida, el desayuno, una merienda o el único alimento del día.

Faltaba poco más de una hora para el mediodía, mi hija ansiosa veía el tobogán en la distancia, yo, en cambio, sorprendido estaba por una feria móvil de alimentos que formaban al menos veinte impecables camiones de comida alrededor de otra plaza vecina.

Caminamos hasta un banco vacío, cinco niños jugaban sobre los desgastados aparatos del pequeño parque en el centro de la plazuela, sus familiares descansaban, acompañándolos a la redonda; otros, ajenos a los infantes como una señora con cara de María, permanecía sentada con su carga, un perolero.  Ella miraba a la nada, degustaba una de las naranjas que obtuvo de un saco propio, el cual reposaba sobre un carrito de compras cargado con trastes.      

Desde el medio de esta ágora en esta época, se observa una iglesia, una panadería, otra plaza, una clínica y un kiosco, ubicándose todos alrededor, cubriendo los puntos cardinales. En el sitio, los niños corretean entre risas ocultas bajo tapabocas. Los adultos se protegen también con el bozal que amenaza permanecer como prenda de vestir por más tiempo.

Más allá, cerca de la panadería donde algunos comensales degustan cachitos, pastelitos con malta o café;  en unos aparatos metálicos amarillos, mujeres y hombres llegan graneados, turnándose para ejercitarse. Desde allí, con entusiasmo repiten sus rutinas buscando fortalecer el sistema inmune y evitar engrosar, la cifra de enfermos por coronavirus con un contagio más, colmando centros asistenciales públicos y privados, como el que divisan desde su lugar de entrenamiento.

Sentados dando la espalda a la clínica, está una familia. La madre, el abuelo y el nieto, presumo. El niño es pequeño, lo acompañan mientras sube los peldaños hasta el tobogán, desciende y al llegar al suelo, se arrastra por la tierra. La mamá en el ínterin, desempaca varios potes plásticos y los pone a su lado.

Comodidad donde sea. 📷por @sapl42
Los camiones de comida en la feria contigua aún no son visitados, el personal activo y con premura: ordena, limpia y prepara cada espacio para lo que parece un hecho inminente. Por el movimiento y el ahínco, podría intuirse llegará un tsunami de hambrientos.

María terminó de comer la naranja. Mudó sus cachivaches a otro asiento cercano que está vació y con mejor sombra. Acomoda todos sus artículos, asegura el saco con frutas a una mano de distancia, pone su carrito de almohada, se acuesta y parece dormirse. Nada le molesta, ni los niños jugando a escasos metros, ni siquiera uno que pasa muy cerca y con frecuencia en bicicleta, los pájaros le arrullan. 

Simultáneamente, en distintos puntos de esta plaza, van apareciendo y pronto aglomerándose como abejas en panal, los repartidores de distintas aplicaciones de pedidos de comida a domicilio, que han minado la ciudad al ritmo que la divisa estadounidense se normaliza como principal método de pago. A la espera de un llamado que les permita ganar entre uno y tres dólares, dependiendo de la zona de entrega; estos mandaderos se distraen jugando cartas, otros simplemente se recuestan, dejando los morrales de carga con forma cúbica, de colores: verdes, rojos y naranjas sobre el piso.

Diversión asegurada. 📷 por @sapl42
Al kiosco de la esquina llegan conocidos y ajenos. Libros o artículos usados dejan a consignación en aquel lugar donde solían vender periódicos. Quién atiende el negocio, no sabe de literatura, ni se preocupa por conocer las historias. Lo delata su ignorancia al leer, no distingue la silaba tónica en los nombres de los títulos y autores de las obras disponibles.

El dependiente que vende los libros hasta por tres dólares, tarifa que varía según el acuerdo con el propietario del texto, a veces sirve de brújula ciudadana. Varias veces al día, desconocidos se detienen a preguntar por la calidad, precios y más de los servicios de salud, que ofrecen las damas salesianas en el sótano de la iglesia Don Bosco.

Por allá, en las gastronetas se empiezan a ver posibles comensales que merodean, guiados por  los olores a puerco frito, pollo rostizado, carne a la parrilla, entre otras delicias de la comida callejera. Cada exhibición de la feria itinerante humea sobre las modernas pantallas luminosas donde se exhiben los menús. Raciones de churros a cinco dólares, hamburguesas, pepitos y shawarmas de al menos diez dólares son las módicas opciones.

Esperar, almorzar y descansar. 📷 @sapl42
La hora del almuerzo ha empezado para algunos. El niño y su abuelo, se alejan de la rueda y el subibaja para acompañar a la madre, que ya dividió la sopa en tres raciones, lo mismo hizo con un litro de jugo de pera. A un banco aledaño han llegado tres jóvenes con su entrenador desde El Ávila. Cada uno saca de sus bolsos una vianda con mucho arroz y algo más. 

Pocos repartidores han recibido pedidos. Esos que sí, guindan su morral en la espalda y se preparan para abordar sus motos, mirando el teléfono donde tienen la orden. Ahora que tengo hambre, intento convencer a mi hija de cambiar la libertad que da la naturaleza por las cuatro paredes del apartamento, allá se hará la comida para silenciar al estómago, quién ha estado haciendo llamados en crujidos. 


Por Simón Peraza Lazarde
@sapl42

sábado, 2 de enero de 2021

Año nuevo

El nuevo año sí sirve. Sirve para seguir viviendo, empezando otra época con energía renovada y más ánimo. Esa celebración funciona desde hace añales así, las personas abren un ciclo tras cerrar otro. Justo con el cañonazo empiezan a vislumbrarse oportunidades para cumplir propósitos. La mente logra con ese ritual de pureza,  resetear y dar un aire novedoso al portador, olvidando todo suceso y hecho negativo vivido. 

El veinte veintiuno según los que saben y también los que aprendieron a surfear la ola veinte veinte, es decir, a caer y pararse, recibir un golpe y  esperar que el otro sea menos fuerte, será una invitación de asistencia obligatoria a continuar el difícil rumbo impuesto desde antes, en el dos mil diecinueve y que dejó más de 80 millones de enfermos por coronavirus y casi dos millones de muertes globales, cifra oficializada en las estadísticas de Google al cierre del recién finalizado calendario.

Foto de Waldemar Brandt

Vaya usted a saber quiénes decidieron que un laboratorio chino esparciera un virus de muerte, lo que sí sabemos es que en ese mismo país asiático, el murciélago grande de herradura china (Rhinolophus ferrumequinum) y otros pequeños mamíferos como: las civetas (Paguma larvata) y perros mapaches (Nyctereutes procynoides), todos fuentes del mismísimo virus, son parte de la dieta de un porcentaje considerable de la población que acude a mercados de animales vivos, para satisfacer hambre y extraños gustos. Corresponde entonces seguir lidiando con eso y más, la distancia social, las vacunas de distintas procedencias, unas con más y otras con menos porcentaje de efectividad; y una nueva cepa del virus que obtuvo ciudadanía británica.

Sin importar las cargas que deja el año viejo, los que superaron el reto 2020, pudieron resetear la testa y para este nuevo circuito de 365 días, han iniciado según las costumbres nacionales, sin alterar el tradicional feliz año a todo el que se atraviesa hasta finales de enero y más allá, esta vez en modo cuarentena, cumpliendo con la normativa sanitaria, sin abrazos ni besos, resaltando el sentido común. Ante todo, de lejitos.

Así hemos hecho el primero de enero en nuestra comunidad, lejos aún de mercados con animales exóticos. Aquí hemos aprovechado el primer corte de luz 2021, cargados con la buena y  poderosa energía, para darnos el feliz año mientras nos preguntamos, si aquella cesta navideña que recaudamos a solicitud del personal de la estatal eléctrica del turno del 29 de diciembre, entregada luego de esa jornada de 9 horas sin servicio, será recordada aún y vendrán nuevamente -con su premura característica- pero sin cargo adicional, en esa sonora camioneta Toyota Land Cruiser de color marrón con cauchos lisos que sigue rodando, para reconectar el servicio una vez más y seguir con este año nuevo que se parece tanto al anterior.

Por Simón Peraza Lazarde
@sapl42

viernes, 21 de agosto de 2020

Temores

Los niños temen al coco, al perro suelto que se acerca mientras pasean, a creerse perdidos en el supermercado, a la oscuridad, y a tantas otras. Con los años, hechos adultos esos pequeños, extinguen sus temores en el olvido, descubren sus sinsentidos, pues en ocasiones no había razones.

Mantener la libertad, atesorando lugares donde se ha podido expresar abiertamente, sin perder la paz e independencia, es prioridad en el ser humano hecho adulto, incluso en países con regímenes no democráticos donde pareciese un imposible, se intenta pese a la posibilidad permanente de no ser libre.

Por años Venezuela, ese país en el que ahora, es costumbre anhelar la plenitud pasada, sufrido hoy entre calamidades, resistió al temor a ser igualado en miseria con Cuba, un temor que creció rápidamente para dejar de existir, se ha extinguido.

"Ahí vamos pareciéndonos a Cuba", decía cualquiera. De ser un chiste incrédulo, una broma que especulaba con un peligroso futuro, se convirtió en un temor formal a ser otra isla, una más regentada por totalitaristas.

Para la fecha en que se publican estas líneas, el pavor se ha ido. Así como los niños dejaron sus miedos, se ha esfumado ese temor. El plan siniestro de quienes manejan los hilos de poder se concretó, lograron asemejar a la Venezuela de posibilidades con el lastre cubano.

Venezuela y Cuba o viceversa, cada día más símiles sin importar el orden en que se observe. El sistema de una es el de la otra. El experimento importado hasta Caracas ha dado el mejor fruto, una mutación permanente que alimenta la capacidad de un sistema retrogrado para mantenerse en pie en 2020 y más allá.

Libertades cercenadas, hambre, detenciones arbitrarias, fallecidos sin atención sanitaria, corrupción, dádivas como salario, colas para adquirir productos, delincuencia, nacionales en el exilio, falta de gasolina, apagones, bodegones en divisas y pare usted de contar, son prácticas afianzadas en ambos islotes.

Ahora que son dos gotas de agua y la franquicia cubana se ha esparcido sembrando carencias entre carencias, el miedo a ser como la otra no es posible, se ha esfumado, son ya iguales.  

Así como los niños dejaron de temer al coco para temer como adultos, en Venezuela ya no se teme ser como Cuba. La supervivencia apremia arreando vidas agotadas de una población que ha anticipado su vejez, mientras sigue soñando ser libre y solo teme al olvido.

Por Simón Peraza Lazarde
@sapl42

lunes, 25 de mayo de 2020

Expertos

Se sabe que mienten, la experiencia y la vibración que irradian frente a cámaras, demuestra que falsean en cada declaración donde deberían informar veraz y científicamente para que las personas comprendiesen cada por qué de la pandemia y su cuarentena. 

El irrespeto por la población, por cada profesional sigue en el guion. Extensas cadenas para repetir frases, culpar y mostrar métodos que no se cumplen; otras para dispersar odio, regañar, burlarse y terminar desinformando al estilo de Goebbels. 

Es el eslabón del sistema de poder que humilla comunicando, a través de “voces expertas” que lucen batas blancas, asegurando la eficacia en el cumplimiento de un plan -que aplana la curva de contagios-.

Hace unos años el jerarca obrero, heredero impuesto y burlón por libreto, reinauguraba un hospital en Vargas. “Los médicos” algunos con dialecto de una isla caribeña le regalaron una bata, tras una breve insistencia se la colocó y dijo entre risas: Ahora si parezco un chichero.

No hay respeto por la gente, por el médico, ni por el chichero. No les agrada la crítica ni quien la hace, tampoco los ciudadanos calificados, por lo que no hay simpatía por los científicos, pese al gusto que tienen por disfrazarse de ellos para mentir u omitir al informar. 

Amparados en la cordura de la que otros carecen, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (ACFIMAN) en aras de colaborar con la situación y prevenir en Venezuela muchos más casos de coronavirus, presentó un informe atendiendo a los datos disponibles.

Con el temor que implica alzar la voz en este sistema, la academia hizo recomendaciones como: aumentar las pruebas PCR-RT, únicas validadas por la OMS; pidió el número de pruebas tomadas y resultados positivos para así evaluar los sesgos y urgió descentralizar el diagnóstico que solo se hace en Caracas. 

Asimismo, se atrevió a dar proyecciones tomando en consideración los datos oficiales, criticados por no ajustarse al escenario epidemiológico del virus, estimando un subregistro de entre el 63% y 95%, lo que prevé en cada contexto planteado un pico de más de 1000 casos nuevos cada día después de la primera semana de septiembre.

Inmediatamente y como era de esperarse salieron expertos de la nada, catalogando a la academia de alarmistas, acusándoles de sembrar terror al pueblo, huyendo así de las cifras y la ciencia que hoy advierte una posibilidad latente en un país con sistema de salud precario. 

Por Simón Peraza Lazarde
@sapl42


martes, 12 de marzo de 2019

Escribir sin luz #LiberenALuisCarlos

No cuentan los días. Ahora y desde hace un tiempo solo se intenta vislumbrar el final de la pesadilla que lleva por nombre chavismo en honor a su creador.

La oscuridad de estos últimos años, sumada a la de estos últimos días, literalmente, sin energía eléctrica en toda la geografía, nos posiciona para enfrentar la realidad de un país destruido, lleno de carencias que la población se acostumbró esquivar sin entender su origen.


La oscuridad ha desnudado a todos, da igual si piensas tener poco o mucho, la conclusión será la misma, no tienes nada. Han quitado todo y desean más. Tengas o no algún privilegio vives en el mismo chiquero. Queriendo o no, se es preso de un sistema porquería donde siempre se puede estar peor.

Lo bueno de estar sin luz y pocos malos servicios que nos quedan, es que al menos de esta forma no tienes que ver al chavista que simula vivir en una maravilla y habla con su verborrea caletreada; al opositor que habla con lenguaje inclusivo como si estuviese hablando de diferencias entre niños y no de derechos humanos vulnerados; o al que dice: Yo respeto la opinión de ambos lados, este asunto debemos resolverlo nosotros los venezolanos.

¡A la mierda!, hace unos días leí que la repetida frase: Autodeterminación de los pueblos, solo se usa para amparar y proteger dictadores. Eso ocurre acá y no somos libres, fuimos invadidos hace 20 años cuando decidieron arrodillarse al dictador cubano, desde entonces ellos viven de Venezuela, a cambio de miseria y represión para el venezolano. 

No condenar a este gobierno que actúa con ineptitud y maldad de forma intencional desde hace mucho tiempo, es un claro elemento temor y daño social ocasionado por un sistema perverso, delincuente, fabricado con las ideologías vencidas del mundo que tanto repiten y gustan a los comunistas.  

El tejido social está roto, pero hay gente que aún lucha por la humanidad, por el derecho a vivir libre. Cuando se conoce o lee gente que condena con claridad lo que ocurre, sin guabinear, sin titubear, sin medias tintas, te encuentras a ti mismo y logras recordar que las dictaduras caen, una pesadilla tiene final y que después de una larga noche viene una hermosa mañana.

Simón Peraza Lazarde
@sapl42


- Escrito el 10 de Marzo de 2019. Minutos antes de la medianoche, sin servicio eléctrico. 
- Publicado el 12 de Marzo de 2019.
- El 11 de Marzo, pasadas las cinco de la tarde fue detenido ilegalmente el reconocido colega Luis Carlos Díaz, el más lúcido tuitero venezolano, luchador por los DDHH y contra la dictadura, quien en los últimos años ha utlizado la inteligencia, la comunicación  y la tecnología con el fin de educar al ciudadano para no decaer ante las múltiples injusticias de vivir en el régimen venezolano.


jueves, 6 de octubre de 2016

Culpables de la tormenta

Después de la tormenta viene la calma dice un refrán más que conocido. Venezuela vive desde hace mucho en una tempestad política, social y económica permanente que solo el precio del petróleo era capaz de disfrazar.

Para un venezolano común, como tú o como yo, quien hoy escribe, con un ínfimo salario mínimo,  es inimaginable e inentendible las cifras en dinero que han entrado a nuestro país desde la llegada de la revolución, quizás más difícil aún será visualizar la suma de dinero malversada durante la fatalidad de la dirección roja.   

La oscuridad acostumbrada por la dirigencia de estas casi dos décadas, su responsabilidad ante la destruida economía, su caótica política funcionarial, sumada al control del poder judicial dirigido por el amiguismo partidista y la represión a la independencia de los poderes públicos dificultó la justicia y promovió la cultura corrupta.

Ahora que el petróleo no está ni cerca del anhelo revolucionario que permitía dilapidar y repartir a migajas la miseria con la población, siguen señalando culpables de la crisis en todas direcciones sin percatarse que al señalar con el índice los cuatro dedos restantes señalan al verdadero culpable de la crisis nacional.

Los venezolanos en su condición democrática, permitieron un día ingresar a la política a un grupo mercenario, golpistas notorios que alcanzaron el poder político a través del juego electoral pero que transitan alejados del camino democracia.  Los culpables de hoy, quienes nauseabundos se expresaban de la corrupción en tiempos de cuarta, hoy distraen su atención y se visten de ovejas ante su enjambre corrupto.

Lo cierto es que el pueblo venezolano ha identificado a los culpables, ha entendido el modus operandi de un gobierno que no respeta preceptos constitucionales, que no conoce la coherencia entre lo que profesan y sus actos. Un gobierno que sigue gestando la tormenta que pronto traerá la calma.

@sapl42
Simón Peraza Lazarde

miércoles, 1 de junio de 2016

Una carta para Venezuela

   Agradecemos desde Venezuela que la Organización de Estados Americanos haya invocado La Carta Democrática esta vez, ha sido como descubrir que Santa no viene en trineo, no entra por una chimenea, no trae los regalos en diciembre, ni existe. Después de tantas veces escuchar y ver como venezolanos en representación de su país destruido viajaban intentando impulsar una herramienta nunca vista, pensamos era mentira.

    Escuchando posturas diversas de las últimas reuniones que intentan a la fecha buscar soluciones para Venezuela, me pregunto cómo venezolano, ¿De verdad quieren ayudar?, son tanto años pidiendo ayuda que cuesta creer, será que los miembros, representantes de los países que integran la OEA sufren del mismo mal que el gobierno venezolano, miedo a perder el poder que les permite llenar sus bolsillos, temor a no ingresar sus beneficios generados por la corrupción, narcotráfico y todo tipo de negocio o simple miedo al fuego que pudiese alcanzarlos.

    Ahora bien, dando el beneficio de la duda y pensando que todo sus miembros o al menos la mayoría de ellos están actuando de buena fe, deberían entonces proponer y solicitar al estado venezolano, fijar el cronograma para realizar un referéndum revocatorio en corto plazo que cuente con la observación internacional, la cual el Estado venezolano, supuestamente bañado y curado de democracia no ha permitido en sus casi 20 años de regencia.
  
  Que el gobierno venezolano no solicitase la aplicación de la carta interamericana no puede ser el fundamento para retrasar la aplicación de la misma. El representante de Venezuela ante el organismo, expresó: “Sería absurdo presentar un proyecto donde el país involucrado no participó”; frase a la que cualquier venezolano podría responder alegando que: Sería más que absurdo esperar que un gobierno que lleva años negando inseguridad, narcotráfico, corrupción, caos, crisis, que ha sepultado principios constitucionales con acciones y omisiones como la negativa a recibir ayuda humanitaria para solventar la crisis salud o la dilatada  activación del referéndum revocatorio, quiera ser definido abiertamente como régimen, como un sistema no democrático con sus pilares socavados.

  Es necesario para quienes integran actualmente la OEA, recordar que Venezuela no tiene días, meses, un año o dos, sufriendo por un gobierno y un sistema fracasado que hizo más pobres a los venezolanos, que ocasionó la peor crisis alimentaria que pueda recordarse y que causó la migración venezolana más importante en la historia, la de venezolanos que no querían irse de su país y sumando.
  
   La crisis nacional venezolana tiene muchos años, el gobierno actual ha buscado culpables en todos los rincones, oposición, empresarios, golpistas, países varios, invasiones, economía mundial, el fenómeno el niño, entre otros. Corresponde a los miembros de la OEA recordar las negociaciones estériles, diálogos internos, diálogos con mediadores, con ex presidentes como testigos que se han efectuado con el gobierno venezolano durante sus casi dos décadas de gobierno en los que por cierto, nunca han asumido culpabilidad en alguna de las injusticias, penurias y tristezas que viven los venezolanos.  
   
  Ahora que la OEA ha mostrado la carta interamericana que no gusta al gobierno venezolano, con la que se dispone visibilizar la realidad de un gobierno no democrático, aferrado al poder y distanciado de las necesidades de sus habitantes, no pueden dejar de incluir y exigir imperativamente la calificación de los hechos negativos accionados y omitidos por el gobierno venezolano para resolver los problemas de los venezolanos, evidenciar con claridad y contundentemente los derechos humanos flagrantemente violentados, la necesidad de liberación inmediata de los presos políticos, y la más importante, por su implicación, instar al gobierno venezolano y sus instituciones a la realización transparente y oportuna del referéndum revocatorio en el año 2016, un derecho constitucional que no puede ser objeto de dilaciones que abriría la posibilidad de escoger un nuevo gobierno que permita cambiar el sistema actual y sus controles que siguen perjudicando fatídicamente a todos los venezolanos para garantizar así, el único acto de mediación posible. 

viernes, 8 de abril de 2016

El hambre como control

Desatinadas, fracasadas y criminales han sido las políticas de controles que ha ido agregando el gobierno nacional al ciudadano común pero que al desastre corrupción de funcionarios y seguidores del régimen ni mira ni toca.

Un listado de personas inconformes con la administración vigente es utilizado como control en la contratación de personal. Solo adeptos al régimen superan la prueba  que facilita la captación de seres manipulables, método  discriminatorio repetido en las instituciones públicas del país que se acompaña con campañas de terror inducido como las amenazas con la pérdida del puesto de trabajo.

El ciudadano viajero tampoco está exento. Una larga lista de requisitos y documentos encabezan el ritual burocrático que debe seguir el venezolano que no pertenece a la élite corrupta gubernamental para comprar divisas que se asignan limitadamente.  

Esos dos controles que son solo una parte de la universalidad de alcabalas para el desenvolvimiento del ciudadano venezolano, son: La lista partidista sectaria que funge como filtro para aquellos que buscan oportunidades laborales pero no están a favor del sistema de gobierno actual y la carrera de obstáculos para adquirir moneda extranjera, estos son ejemplos claros de la realidad venezolana discriminatoria y opresora de libertades inherentes a la persona en Venezuela que desde casi dos décadas perdió su condición de ser humano libre.

Pudiésemos distinguir dentro de la cotidianidad impuesta por los delincuentes inmorales camuflados de gobernantes demócratas que sus políticas de estado están enfocadas en la consecuencia premeditada  de controlar  la sociedad para mantener el poder a toda costa, “como sea”.     
      
La inseguridad que aumenta cada año sin pesar de quienes dirigen, sin meditación que permita aplicar soluciones efectivas demuestra en casi 20 años de gobierno charlatán  y supuestamente humanista que el control y la omisión forman parte de su caja de herramientas.

El colmo del colmo alcanza hoy la salud y alimentación del venezolano. En la supuesta y más próspera revolución que hubiese existido, los anaqueles en comercios están vacíos, las neveras en cada casa tienen espacio de sobra, comedores universitarios están cerrados sin presupuesto, carteras y cuentas personales corroídas por la inflación, productos regulados desaparecidos, compras de alimentos condicionadas por numeración del documento de identidad, humillantes colas que se extienden bajo sol y lluvia para adquirir alimentos, y una nueva clase social pudiente, el bachaquero: son algunas de las políticas detestables e inhumanas promovidas en el estado venezolano.

No es mera coincidencia que el acontecer nacional vistodesde cualquier ángulo esté perjudicado por controles y conductas que para nada resuelven los conflictos de la sociedad venezolana, demostrando la intencionalidad e ineptitud que sigue socavando instituciones y desgastado al ciudadano que extenuado y cansado ahora  tiene un nuevo control, el hambre. 

lunes, 15 de febrero de 2016

Mientras diga popular el pueblo está gobernando

Hemos sido timados. Muchos lo vaticinaron, otros se esperanzaron y se desilusionaron, unos pocos siguen creyendo, lo cierto es, nos estafaron. 

Llegaron al poder vestidos con ínfulas de mesías, mostrando credenciales de salvadores. Llegaron como la solución, confundiéndose y bañándose de pueblo, declarando a la prensa las proezas y planes para acabar con la pobreza y la corrupción, hoy es una cúpula que sigue dirigiendo sin rumbo pero con fracaso como destino.

Evitar ser como gobiernos pasados fue su premisa, gritaron a vox populi: ¡No volverán! Lo cierto es que nunca se fueron, se vistieron de tono sangre y se hicieron llamar revolucionarios. Desde que agarraron el coroto y hasta la fecha, han cambiado logos, nombres, pasajes históricos. Los nombres de ministerios se convirtieron en largas retahílas con el prefijo obligatorio: “Poder Popular”,  para que así el pueblo sintiese que gobernase y dirigiese la manera de seguir siendo pobres, pobreza que aumentaron el mesías y su discípulo, fracasados.

La ducha de pueblo bañó, baña y sigue bañando. Cadenas y cadenitas con monólogos y participación popular supervisada, simulan contribución, pero si, el pueblo decide sobre lo decidido.

 ¿Quieren más poder popular para el pueblo?
Y el grupo presente murmulla: 
- Si.

El verbo, la palabra, el discurso, elemento fundamental del timo revolucionario, cual mago que presenta su acto de magia y distrae con verborrea de antesala. Pueblo, gobierno, estado, patria, nosotros y ustedes, son para sus fines términos iguales, no hay diferencia, un ejemplo:

-          …para que el poder del pueblo gobierne y cree la patria de nosotros…

Distorsionar el verbo, confundir términos, crear discursos sin contenido pero con mucha terminología popular, es sopa para la gente, que digo para el pueblo, para la patria, el estado, ustedes o nosotros, como sea.
  
Otra parte del chantaje, el discurso de entretenimiento. A falta de la rochela, la consigna es: Te distraigo con palabras, un poquito de odio, un chistecito o una canción mal interpretada, y si con eso no es suficiente, bailar también es posible, eso sí, preferiblemente en cadena y para cerrar un grito de apoyo que suene bien patriotero, lo tengo: ¡Así es que se gobierna!

Y para que el pueblo gobierne más, mientras la pobreza se enquista, al pueblo que se inscriba en un grupito, en la cadena de mañana lo nombran. Una patrulla, un patrullero; una comuna, un comunero; y que sigan gritando, ¡Así es que se gobierna!

Años han pasado, corre la segunda década en desidia, la pobreza y el mal vivir no se puede ocultar con la red de medios, ni con consignas, ni con el verbo, ni con maromas. El legado es corrupción, no es dictadura pero tampoco es democracia, es un sistema más perverso que se camufla de inocente, que se vale de las necesidades básicas del ser humano mientras saquean el dinero de la nación, la pobreza aumenta y los bolsillos de un grupo se llenan.

hemos sido estafados pero: ¡Así es que se gobierna!


jueves, 28 de enero de 2016

Nueva Esparta sin voz...

Los cuentos de los abuelos margariteños que narran la vida del insular, la cotidianidad o las costumbres más autóctonas, siempre son adornados con la tranquilidad de dormir a puertas y ventanas abiertas, sin protección, sin rejas, eso fue hace no mucho tiempo. El paraíso de vivir en la isla era resaltable por la seguridad, de la misma forma en que se destaca la maravilla de contar con las playas más bellas de Venezuela, esas playas donde podías pernoctar, ir de pesca, campamento, sin pensar en miedos y violencia, era impensable en otrora que sucediera algún hecho de violencia que perjudicara la integridad del margariteño y/o visitante.

Lo destacaba José Marcano Rosas en Testimonios Margariteños: Margarita estuvo durante muy largo tiempo sensiblemente sustraída de la supuesta influencia, de toda índole, que como isla cercana al país continental debió prevalecer…”; algo que muchos otros autores, abuelos y padres defensores de la insularidad lo han expresado.

Si bien es cierto que Margarita no volverá a ser la misma, gracias a los cambios y alteraciones en la cotidianidad, la economía vigente y las malas costumbres permitidas, se hace necesario exigir como margariteños, los mejores deseos y recuerdos de Margarita y su gente, voces de reclamo y firmeza para con quienes dirigen o dirigirán el gobierno insular, para quienes representan la isla fuera del terruño.

Con motivo de la situación recientemente acontecida en Margarita, hecho condenable, que no es ajeno al conocimiento de la sociedad pero que ocurrió en la región que hasta hace no muchos años era considerada el paraíso tropical de Venezuela, es razonable destacar unas breves líneas que reseñe y funja como queja ante las autoridades y representantes, quienes debieron no solo condenar los hechos, sino buscar e implementar las herramientas para evitar que el comportamiento y la zozobra que causaren personas privadas de libertad, disparando armas dentro de un recinto penitenciario, afectando así al ciudadano, vecino y poblador de la región, no se repitan.

Es necesario que la insularidad del margariteño como gentilicio sea exaltada en todos los niveles, debe hacerse obligatorio, una gran campaña permanente que resalte todas aquellas creaciones, personalidades con alto valor moral, académico, artístico para contrarrestar la infinidad de ejemplos cargados de antivalores que atacan la sociedad y que han desvirtuado la esencia de la isla, de Paraguachoa. Ya lo avizoraba Domingo Carrasquero en sus zapatos maqueros Desde que usted estaba ausente, todo se estaba cambiando y esto se iba transformando y así le duele a mi gente“, se quedó corto, cambiar tradiciones u olvidar las tradiciones no es buen presagio.  
A modo de propuesta, para evitar el olvido de las raíces y honrar el trabajo del margariteño, podrían sustituirse las vallas con fotos de personeros de gobiernos nacionales, regionales y/o municipales, para así destacar en esos espacios: La hazaña de los pescadores en sus faenas, el trabajo de investigación de Francisco Antonio Rísquez, las bondades de esos muchos profesionales margariteños que tienen méritos y han aportado tanto a la región. Son solo pequeñas muestras de buenos ejemplos que deberían ser difundidos y repetidos, para enseñar y motivar a las nuevas generaciones a ser buenos ciudadanos con sentido de pertenencia.

Nueva Esparta y sus habitantes, enamorados de corazón, nacidos o navegados sin distinción, luego de la situación de espanto, desagradable y de terror que generó un hecho delictivo y sus consecuencias, esperaban más de sus voces en la Asamblea Nacional; Luis Emilio Rondón, Orlando Ávila, Jony Rahal, Tobías Bolívar y Dinorah Villasmil, diputados recientemente elegidos, no participaron para expresar con conocimiento de causa y como principales representantes de los afectados, el pueblo de Nueva Esparta.

 Dijera la abuela de quien escribe, por cierto margariteña ella, “como el que se caga y no lo siente”, unos paseando por el hemiciclo, otros ausentes, en fin.

Lo cierto es, que mientras transcurría la discusión del asunto penitenciario detonado por el hecho ocurrido en San Antonio, Margarita; la voz del pueblo no se escuchó, quedando afectados por cierres de calles, suspensión de actividades en colegios y universidades, sin transporte público cual paro o fiesta nacional. 

Margarita como parte de la Venezuela que sufre por la inseguridad, por la incorporación habitual de la obscenidad, por el irrespeto a los derechos humanos, necesita de la gente moral y eticamente respetable, necesita de voces que expresen con urgencia pero con coherencia, con sentimiento pero sin miedo, el respeto al margariteño y su isla que va perdiendo su paraíso por omisión gubernamental.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Si fue el domingo esperado

Una semana exactamente ha transcurrido de lo que se puede definir como el inicio de un nuevo período para Venezuela. Será difícil como todos los principios de procesos posteriores a descalabros sociales, políticos y económicos, pero hay una fórmula para superar la crisis, educación, coincidencia y trabajo. Europa lo vivió con las guerras consecutivas, países que quedaron destruidos pero que en pocos años, finalizados los conflictos, con trabajo y la madurez de la sociedad que entendió el daño causado por demagogos, tiranos, corruptos y dirigentes que intentaron suprimir la diversidad de pensamiento bajo cualquier término, lograron superar diferencias y luchar por el bien común de la sociedad, el buen vivir.
Una gran cantidad de votos le permitió a la sociedad venezolana alzar la voz ante 17 años de consecutiva manipulación, época esa, que logró dividir al venezolano bajo las peores y más horribles consignas racistas. Quienes han sido los directores del caos nacional durante la etapa más corrupta en Venezuela, distanciaron a la población y la dividieron en pobres y ricos, escuálidos y oficialistas, imperialista y patriota, olvidando el único valor importante para nuestra sociedad, Venezuela y nuestra bandera, ser venezolanos.
El domingo pasado fue el más esperado en años por venezolano alguno, el venezolano que hace magia para comprar la comida con su salario, lo esperó; el venezolano que para llegar a su casa, hace cola por horas para montarse en un bus, también esperó; al venezolano que la delincuencia le tocó la puerta, esperó por el domingo; el venezolano que fue despedido por no marchar, ansioso esperó; al venezolano que carga garrafones de agua porque a su casa por tuberías el líquido no llega, esperó mientras los potes cargó; al venezolano que su carro vendió, estacionó o perdió por falta de repuestos, el domingo para votar esperó; ellos y muchos otros que no atienden a la ideología fracasada impuesta, más los cansados del circo gubernamental que se apropió de los medios para disparar ofensas a diestra y siniestra, todos ellos el domingo esperaron.
La victoria en contra del sistema era racionalmente esperada por la magnitud de la crisis que se vive en Venezuela, la cual tiene muchos años tras el escudo petrolero, un caudal de ingresos petroleros, el más alto del país en su historia.  Ese chorro surtió a los amigos del gobierno, a los fondos manejados a discreción del ejecutivo, a los negocios de los nuevos empresarios rojos y a grandes proyectos que fueron administrados bajo la sombra de la dedocracia y  la corrupción que no fueron algunos iniciados y otros no terminados.
El resultado de las elecciones parlamentarias fue determinante, no es para menos, es el reflejo de la realidad venezolana, el cansancio, la pobreza, la miseria, la  corrupción, la inseguridad, el desabastecimiento y más. Amaneció el 7 de diciembre y mucho por avanzar resta, el ejecutivo aún no muestra señales de cambio en su proceder, aún cuando aceptase los resultados, se ha negado a admitir la necesidad de cambiar políticas que fracasaron y permanece bajo una dosis de falsa realidad.
 El nuevo parlamento sin tomar posesión ha presentado propuestas y ha manifestado la necesidad de trabajar de la mano del ejecutivo para contrarrestar principalmente la crisis económica, situación que le ha quitado importancia a los otros graves problemas que se viven. Quienes han esperado, desean un pronto cambio, han ejercido su derecho a elegir y claman por nuevas políticas para caminar por nuevos senderos de oportunidades, cordialidad, educación, prosperidad para vivir y no sobrevivir en la anarquía inducida por un proyecto que fracasó.
        Es navidad y huele distinto, el reencuentro familiar, los abrazos, las gaitas, el venezolanismo en su máxima expresión llama y trae consigo un año nuevo, 2016 lleno de expectativas y mucho trabajo, año de encuentro nacional y de esfuerzo conjunto para levantar a Venezuela que nació del domingo más esperado.

viernes, 4 de diciembre de 2015

El domingo más esperado


     El próximo domingo, no es solo un día de descanso, es un domingo esperado, es más que una oportunidad de ganar elecciones para un país castigado por el mal gobierno y para la oposición que ha sido golpeada por los resultados electorales en tiempos de revolución. El domingo trae la posibilidad de empezar otro modo de gobernar realmente para todos. La elección de la Asamblea Nacional debe activar verdadera contraloría contra la corrupción sin distinción partidista, disminuir las tensiones que ha  acostumbrado el gobierno utilizar para debilitar a los miembros de la sociedad democrática, entre otras labores necesarias para subsanar diecisiete años de violencia, derechos vulnerados, división de la colectividad  a través de un gobierno violento que se ha mostrado ofensivo y grotesco en su historia.
Con trampa o sin trampa el gobierno actual ha logrado mantenerse poco menos de dos décadas. La oposición no ha logrado alcanzar poder político necesario para contrarrestar el sistema actual, que cerca de darle bienestar al venezolano, ha incrementado las necesidades y la dependencia de un estado que aplica subsidio y migajas como sistema de gobierno, que ha deteriorado el aparato de producción nacional, disminuyendo la empresa y la inversión privada como nunca antes.
El escrito de hoy, no intenta mostrar las deficiencias del sistema de gobierno rojo,  primero porque son muchas, segundo porque no se pretende llover sobre mojado y tercero porque lo importante al día de hoy, es destacar la oportunidad de alcanzar cambios necesarios para mejorar poco a poco la calidad de vida, vida prospera y digna que tuvo el venezolano trabajador en otra época, a través del voto el 6 de diciembre de 2015.  
Conformar una nueva Asamblea Nacional que discuta leyes y no ideologías políticas, que promueva normativas vanguardistas en favor de los derechos humanos, así como crear  resoluciones para confrontar los problemas,  donde se respete el derecho de palabra de los diputados, sin improperios, sin ofensas, como debe ser en un país democrático, con acceso del periodismo para ejercer el derecho al acceso a la información y el derecho a estar informados libremente, son algunas de las deudas que deberán asumir los nuevos representantes.
La elección de miembros del órgano legislativo es importante, los años de mayoría oficialista han demostrado el daño que le hace a un país, el control de los poderes públicos por un partido político. Se ha olvidado la discusión sana para fomentar leyes dignas y se ha convertido el trabajo legislativo en una pleitesía para con el poder ejecutivo, lo que evidencia la supresión de separación de poderes que vive Venezuela hoy.
En la actuación legislativa hay mucho por mejorar, será vital para el órgano que legisla, educar al ciudadano en sus verdaderas funciones, destacar que la campaña política en las sesiones en el hemiciclo, no es una facultad de los diputados en el ejercicio de sus funciones. Debe exaltar y ejercer la nueva Asamblea Nacional, la función de control del gobierno y de las actuaciones de la administración pública nacional, potestad olvidada en estos años donde los casos de corrupción han sido engavetados por el gobierno de turno, y que es una función principal y obligatoria que consagra la Constitución Nacional para los diputados.
La irrealidad de un gran país ha quedado en evidencia con la caída de los precios del petróleo, mas de 15 años con renta petrolera no fueron suficientes para crear una estructura económica confiable y productiva. 2 años con bajos precios de petróleo y el populismo con sus políticas económicas, han desmoronado los supuestos logros de un pueblo que hoy en día hace cola para comprar comida subsidiada porque con su salario no puede completar una canasta básica alimentaria.
El domingo hay una gran oportunidad para elegir con conciencia, con criterio, con recuerdo de lo que fue Venezuela, con el pensamiento vivo de lo que vivimos hoy, y la visión de lo que queremos para cada uno y para el país en el futuro próximo. Venezuela necesita acelerar el proceso de cambio y el voto es la solución más cercana. Mejorar el país no se hará en un acto de magia, 17 años de involución necesitan más que un mago.

Por Venezuela, el próximo paso es Votar. 

domingo, 18 de octubre de 2015

Un pedacito de felicidad

Trabajar al igual que estudiar son facetas necesarias para cualquier ser humano. Ambas actividades dan beneficios a quien las practica. Estudiar desarrolla la habilidad del discernimiento y trabajar permite recibir una retribución que facilite la atención de necesidades humanas, ambas retribuyen felicidad. Cuando de retribución hablamos, recuerdo mi primer auto, negro, pequeño pero muy cómodo. En esa época se iba al concesionario y podías probar cada modelo disponible, decidías el color entre varios, quizás 3, 5 o más.
Comprar un carro nuevo en agencia es un sueño que vive en la mente de toda y cada una de las personas que estudian, trabajan y desean independencia, o al menos la mayoría de ellos. En algunos países lo usan para ir a trabajar, en otros solo para ir de paseo, varía de acuerdo a las condiciones del transporte público, los altos costos de la gasolina y algunas otras razones. Por ejemplo, en Múnich, Alemania, gracias a normas ambientales, los vehículos han sido clasificados y no todos pueden circular dentro de la ciudad, por lo que, personas con autos sin permisos respectivos, se detienen en las estaciones de tren y recogen el auto al volver.
En Venezuela, el sueño existe, tener un vehículo para no depender del deteriorado transporte público. En la actualidad, un utópico sueño. Los concesionarios están vacíos, bajos salarios y la alta inflación, el parque automotor es antiguo con excepción de los repetidos autos chinos, según muy económicos pero que no tienen venta libre, son asignados dedocráticamente o revendidos a precios inalcanzables para la mayoría de la población y los modelos de las más importantes marcas capitalistas, son importados por los personeros conectados al gobierno con disposición de la moneda extranjera, controlada por el gobierno desde el año 2003.
Retomando, mi primer auto es pequeño, color negro, económico, el color fue escogido entre 4 posibles. Como si hubiese sido este año, Las llaves, el asiento, sonido del arranque, el radio original, causan una sensación única, se puede recordar con solo cerrar los ojos. El lugar, olor y los detalles de ese primer día, fácilmente recordables.
Esta semana, 9 años después de la compra de ese primer auto, sigue dando alegrías, se hizo extrañar. Tristemente, trae alegría, 3 meses sin batería, estacionado por la poca disponibilidad en el mercado, motivado por la regulación de sus precios, la corrupción desatada por los distribuidores y mafias. La política del gobierno nacional de regular los precios en productos y ordenar a los cuerpos de seguridad el resguardo en la distribución, se ha convertido en una cotidiana actividad, catalogada como estrategia económica que ha destruido las libertades de producir, vender, escoger, adquirir, entre otras, favoreciendo a grupos corruptos.

Las carencias que se sufren hoy en Venezuela son muchas, quizás el vehículo con sus accesorios, la más frívola, de tantas. El sistema improvisado de gobierno, de actuación maligna, le ha quitado tanto al venezolano, que obtener una harina para la arepa mañanera, una canilla en la panadería para cenar, unos pañales para el abuelo que vive en una cama, la medicina del paciente recluido, la leche para el recién nacido o la batería del único medio de transporte de una familia, es para todos, ustedes y nosotros, entre tanta podredumbre, un pedacito de felicidad.

domingo, 11 de octubre de 2015

No más legado señor

El populismo con su estandarte ha acelerado y extendido el culto al fallecido líder revolucionario. Desde la confirmación de su muerte se ha iniciado una campaña por inmortalizarlo que va paralela a la que el labró en sus períodos presidenciales. El monumento en la montaña fue el primero post mortem.

Con la intención obligatoria de crear un nivel de magnanimidad a la figura del de cujus, se ha hecho presente la creación de publicidad, pancartas, vídeos y vestimenta cual marca comercial capitalista, pare usted de contar.

La razón de la constante  efigie, repetida en espacios públicos, eventos, complejos y hasta la imposición de su nombre a lugares, avenidas y obras, entre otras, no es más que la necesidad de elevar al finado al estatus celestial, el de revolucionario que no pudo ser interpelado por los desmanes y penurias que vive Venezuela desde hace más de una década.

 En este momento, en que Venezuela se encuentra en la peor crisis de la historia, donde algunos comen lo que consiguen en la diezmada variedad de alimentos, otros lo que pueden comprar con su débil salario en bolívares fuertes y algunos que consumen lo que la suerte o la dádiva socialista les alcanza; se hace redundante y sin sentido, la aparición de consignas y pregones para falsos salvadores, redentores de un país batido.

El crecido rechazo al gobierno en turno y el inminente encuentro con el evento electoral, ha apresurado el impulso vago por destacar bondades en revolución que desencajan con la realidad venezolana. La supuesta credibilidad del gobierno y la fidelidad de sus seguidores pasan por discursos repetidos con alusiones al muerto, por franelas y vallas tiznadas con la mirada vigilante, murales con falsas y rojas firmas; y por emisiones desafinadas del himno nacional en voz del "salvador" socialista.

Se evidencia el apuro por dejar una huella imborrable del socialismo siglo XXI. Las imprentas trabajan con prisa, titulares irreales con adulación penosa pero sin limitación de papel, así esparcen su tinta en la gran red comunicacional gubernamental que busca imponer una ideología fracasada, heredada desde el más profundo resentimiento comunista.

Parece no perciben el legado ya consumado. No hacen falta paredes manchadas, ni más discursos de alabanza. Él, el eterno, vive en los rastros de su gobierno, en la sombra del heredero monárquico. El sistema de salud en sí mismo es el legado, sin insumos ni médicos, gracias al más alto porcentaje de exportación profesional, consecuencia de los pírricos ingresos de los profesionales, toda una bandera ese legado. 

La delincuencia también se manifiesta con impunidad en su máximo exponente, la corrupción presente a todo nivel desde las oficinas con altares hasta los despachos con fotos y cuadros del extinto, eso también es legado.

 La hegemonía comunicacional que a fuerza de reproche y persecución de quien critica es un comportamiento antipatriota, sumándose al legado de las penurias y los antivalores que dirigen la comarca.

 ¡Más legado camarada!, no hace falta. ¡Paren las imprentas!, el legado ya ha cuajado. Destrucción y depresión, represión al que no acepte, descalificación a quien no guste. Quien denuncia, te prejuzga, te juzga y te condena.

Por cierto, en la Alemania post nazi permanecen monumentos, lugares y museos donde se exhiben muestras reales de las desgracias y daños perpetrados por Hitler y sus seguidores contra el pueblo Judío, el mundo e inclusive contra el mismo pueblo alemán, legado de la Alemania actual y moderna. Por eso en Venezuela, ¡No más legado señor!, suficiente que mostrar.    

sábado, 10 de octubre de 2015

Farmacias seguirán con los anaqueles vacíos

El ministerio de salud dispuso providencia administrativa con altos aranceles para las farmacias

La providencia administrativa fue sancionada por la contraloría sanitaria, órgano dependiente del Ministerio del Poder Popular para la Salud el 11 de septiembre de 2015. En este acto administrativo se obliga a droguerías, expendios y farmacias al pago excesivo de tasas por permisos de instalación, funcionamiento y cualquier simple acto que deba realizar el farmacéutico por ley, en representación del establecimiento al cual regente. Los aranceles son hasta de 100 unidades tributarias por trámite.
Los últimos años de la economía farmacéutica en Venezuela han sido difíciles. El control cambiario, la disminución y el retardo en la entrega de divisas son dos elementos que siguen perjudicando la adquisición de los principios activos necesarios para la fabricación de los productos farmacológicos que se distribuyen a los establecimientos farmacéuticos.
La Federación de Farmacéuticos de Venezuela y sus distintos miembros a nivel nacional se han quejado públicamente de la normativa, alegando que los pagos exigidos por la administración pública, incidirán en la estructura de costos de los medicamentos, acto que  dificulta la adquisición de medicinas y podría provocar  el cierre de farmacias, así como socavar el bolsillo de los ciudadanos que deberán asumir los altos precios en el mercado. 
El gremio farmacéutico, se dirigirá al Tribunal Supremo de Justicia con la finalidad de solicitar la nulidad de la providencia administrativa, por cuanto considera ilegal y contrario a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cobro de tasas por obligaciones y tramitaciones inherentes al ejercicio de la profesión farmacéutica, las cuales no han sido sancionadas por Ley.    



viernes, 25 de septiembre de 2015

No es la carta de Gualberto

Es una costumbre despertar y escuchar la radio, programas informativos mientras transcurren las primeras horas de la mañana, esos momentos en el que tomas una ducha, preparas desayuno, tomas una taza de café con leche, solo café o alguna otra bebida, conversas; son minutos destinados a escuchar los hechos noticiosos actuales.
Aún cuando los medios comunicacionales han evolucionado rápidamente, twitter, prensa digital; la radio sigue siendo oportuna, rápida y veraz, puede informarte y entretenerte mientras realizas actividades y labores impostergables, como cepillarte los dientes antes de salir del hogar en la mañana.
En noticias, un gran periodista de un distinguido programa de tradición venezolana con entrevistas, lectura de prensa diaria y buena música, ha sido apercibido por la policía comunicacional creada con facultades de acoso a medios de comunicación, periodistas y cualquier otra persona que exprese desacuerdo en contra de un gobierno, que defiende desde sus inicios una condición democrática pero que cercena los derechos de libertad de opinión y expresión diariamente.
El órgano creado por el gobierno actual, emitió un comunicado, catalogando al periodista como un traidor a la patria por no interrumpir al entrevistado de turno en sus quejas y denuncias en contra del gobierno nacional venezolano y algunos representantes; quizás los gobernantes de turno y los periodistas adiestrados y seguidores inscritos abiertamente en el partido de gobierno están acostumbrados a realizar entrevistas con preguntas prefabricadas y temas prohibidos, costumbre del modelo siglo XXI.
El caso no es ese, aunque tela para cortar tenga. La inquietud para escribir estas líneas viene dada por la identificación del periodista venezolano como mexicano, por haber nacido en México. El periodista en atención al aviso nazista, respondió con una carta titulada “Una pequeña historia“, que efectivamente nació en México por el exilio de sus padres VENEZOLANOS durante la dictadura de Pérez Jiménez. Ahora, es buen momento de recordar el artículo 32 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: Son venezolanos y venezolanas por nacimiento: 3. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por nacimiento y madre venezolana por nacimiento.
La situación trae muchos sentimientos, pena, vergüenza, tristeza por los actores del estado, poco estudiados y asignados por el actual gobierno. Hace pocos meses un padre mas, otro de un hogar venezolano, contemporáneo con el periodista venezolano recientemente acosado, tuvo que renovar su pasaporte en el nuevo sistema automatizado del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, le informaron que: 62 años después de nacer, vivir en Venezuela, trabajar, con cédula venezolana, educación venezolana, pregrado y postgrado en la Universidad Central de Venezuela y muchos años al servicio de la administración pública, no podía tramitarse su nuevo pasaporte por no haber nacido en Venezuela, debía consignar la partida de nacimiento para verificar su situación irregular en el país. 
Es verdad, ese señor no nació en Venezuela, al igual que Cesar Miguel Rondón, periodista agraviado por la Gestapo comunicacional venezolana, el señor nació en Chile, sus padres venezolanos por nacimiento estuvieron exiliados durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y como la gran mayoría, regresaron después de la salida.

Por cierto, se dice que el mandatario obrero no tiene pasaporte, porque se le solicitó la partida de nacimiento, la cual no mostró.