Criterio Nuestro es el blog personal de Simón Adrián Peraza Lazarde. Un poco de mucho donde participan colaboradores escribiendo opinión, investigación y demás géneros periodísticos o literarios.
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viernes, 10 de julio de 2020

Félix Crudele Marín: Todos pueden aprender a tocar el cuatro

Con paciencia va enseñando técnicas básicas y avanzadas para la ejecución del instrumento. Desde casa produce tutoriales que publica en su canal Solo Cuatro vía Youtube.

El instrumento prodigio nacional se ha adaptado con virtuosismo y sin importar recelos. El cuatro ha logrado cruzar las fronteras mostrando sus distintivos punteos, arpegios y nuevos sonidos que siguen al charrasqueo típico en la música tradicional venezolana.

El recorrido de tantos maestros admirados como: Freddy Reyna, Hernán Gamboa y más recientemente Jorge Glem, ha dejado infinitos aportes, afianzando el acompañamiento, la interpretación solista; y ahora, la incursión en géneros foráneos, amagando con refugiarse por el mundo. 

Tiempos de globalización y valor por el conocimiento ameritan esfuerzos por la continuidad del instrumento oriundo. Félix Crudele Marín, un curioso cuatrista y altruista de la pedagogía, interpreta como designios de esas cuerdas, afinadas en la, re, fa sostenido y si; llevar su enseñanza a cada rincón con un clic.

Con 9 años vio a Cheo Hurtado ejecutando y decidió ser músico, demostrando que nada tuvo que ver nacer el día del Músico en 1991. Arpista y vanguardista de la educación para el cuatro, apoya no encasillar al instrumento en el joropo, tema que le agobia; por ello, resolvió enseñar el arte a todo el que guste reproducir sus tutoriales en Youtube

¿Consciente de ser el maestro del cuatro con más alumnos en el mundo?

Sí, es un compromiso muy grande con tanta gente suscrita al canal. Me da felicidad pero a la vez mucha responsabilidad porque me convierte en una referencia, haciéndolo más difícil, estoy contento por eso.

Un apellido oriental y otro de…

Tengo familia margariteña, mi mamá Severina Marín es de Boca del Rio de la calle Bajo Seco. Una vez fui y tengo familia que ni se, conocí una primamenta, hijos y nietos de los hermanos de mi abuelo, todos eran primos. El folclorista Eduardo Marín es mi tío abuelo, él tocaba cuatro, mandolina y la cuereta. Mi otro apellido proviene de Italia, mi padre migró desde Europa en los años 50.       

¿Se nace para ser cuatrista o se puede aprender?

Soy partidario de la expresión: todos pueden aprender a tocar. A veces encontramos niños con talento desbordante, aprenden una canción en cinco minutos y quieren otra. Otros por el contrario, no tienen ese talento pero son constantes. Según mi experiencia, terminan siendo músicos estos últimos. Otros con mucho talento se aburren y lo dejan.

¿Cómo globalizar al cuatro?

Estamos en ese proceso. El instrumento aún está venezolanizado. Algunos cuatristas están haciendo música internacional pero el público sigue buscando el merengue, joropo, un tuyero. Cuando tocamos bolero, salsa, un rock de Los Beatles o algo de un videojuego es visto exótico, no típico. Falta ese proceso de concientización del público que ocurrirá con el pasar de los años.

¿Cómo avanza la internacionalización?

C4 trío y otros están por ahí en el extranjero haciendo trabajos como solistas. Acompañantes como Carlos Capacho han estado en Berkeley College of Music en Boston. Él desarrolló técnicas interesantes con el cuatro y su aplicación al Jazz.

Cuéntanos más de esa evolución.

Podría significar ver un solo de cuatro de Autumn Lives o Jimi Hemdrix con punteos y más cosas. Eso le ocurrió a la guitarra que fue un instrumento folclórico, español-árabe; Con ella incursionaron en el flamenco, otros en el jazz, baladas, pop. Hoy la guitarra está presente, podría decir en todos los géneros, eso le falta al cuatro para culminar el proceso.

¿Cómo llegaste al instrumento?

Tuve clases de cuatro a los 7 años con mi profesora Mercedes Lugo en el conservatorio Lino Gallardo en la Castellana, luego me dediqué a la música clásica. Cuando empecé materias como: teoría y solfeo, armonía y estética, aprendí muchas cosas en el arpa, cadencias, acordes y me dije: si esto lo puedo hacer en el arpa también en el cuatro.

¿Cómo surge la idea de Solo Cuatro en Youtube?

Bueno, cuando estudiaba no había tutoriales, sino algunos vídeos de Cheo Hurtado, de un tal Jorge Glem, pero no había vídeos ensañando. Los veía y aprendía cuadrito por cuadrito, acorde por acorde. Luego me pregunté, cuántos estarán como yo  por aprender y por equis razón no pueden pero tienen internet.

Entonces pensé que podía ayudar desde mi casa y de forma gratuita. Comencé a subir tutoriales al canal, uno a uno, pasito a pasito, explicaditos, aunque en ese momento ya había otros rudimentarios que solo decían: El ritmo de joropo es así: chi, qui, chi, chí, sin explicación.

¿Se puede subsistir económicamente monetizando vídeos de cuatro?

En estos momentos diría no, la monetización de Youtube para Venezuela es baja, la más alta del mundo la tiene España con un dólar y pico por cada mil vistas. En Venezuela es 0,3 o 0,4, no es rentable, pero no es problema porque del canal surgen iniciativas.

¿Cuáles?

Por ejemplo, tengo alumnos por Skype en diferentes países, la venta de instrumentos, patrocinios de tutoriales específicos. También he recibido instrumentos como patrocinios.

¿Alguno que destacar?

Recibí un cuatro del lutier y cuatrista japonés Yasuji D’Gucci, él vino a Venezuela y me contactó, quería dejar uno, me ofreció el cuatro celeste para utilizarlo como instrumento principal y es el que uso en mis vídeos; tiene una media luna y un diseño peculiar.

En Japón vamos bien con la internacionalización. ¿No?

Si, de hecho en la universidad de Tokio está la estudiantina Komaba. Hacen exclusivamente música venezolana con su acento y todo. “Yo tlaigo un glito llanelo”, la cantan buenísimo.

¿Creció el canal durante la pandemia?

Si, ha crecido más, he podido subir más vídeos porque tengo más tiempo libre, antes grababa los domingos y publicaba uno por semana. Ahora subo al menos tres, más una transmisión en vivo los domingos. Empecé la cuarentena con 29 mil suscriptores y he superado los 34 mil. 

Parece que hubieses estudiado docencia.

La verdad no lo estudié pero me han dicho que tengo facilidad para enseñar. Pienso es heredado, mi mamá es profesora de biología y química. Mi papá es técnico electricista en un taller mecánico y le llaman el maestro porque ha enseñado a muchos.

En el canal he recibido comentarios por la pedagogía. Yo aplico tips de maestros que me han enseñado y se me ha dado bien en el colegio Emil Friedman donde trabajo y he llevado alumnos a la Siembra del Cuatro quedando finalistas.

¿Regañas a los alumnos?

Claro que regaño a los alumnos porque me escriben que quieren aprender el pajarillo de Luis Silva, pero les pregunto si saben los acordes o el ritmo y  admiten no saberlo. Por eso siempre digo como vas a vivir el lunes, si no ha pasado viernes, sábado ni domingo.

Pronto tendrás heredero. ¿Lleva ventaja tener al profesor en casa?

Uno de mis sueños locos es tener un concierto tocando junto a Félix Matías, mi hijo; espero herede la parte musical que su mamá también tiene pero esconde. Si le gusta otra cosa también le apoyaré. 

Por Simón Peraza Lazarde
@sapl42


Publicado el 10 de Julio de 2020
   Diario Sol de Margarita







lunes, 9 de marzo de 2020

Margariteño comparte su vida entre la biología y la música

Juan Nicolás Caraballo estudia en la Universidad Central de Venezuela. Además, ejecuta la mandolina para la estudiantina de su alma mater y en la Orquesta Típica Nacional.

Son muchas las historias de margariteños que viajaron a Caracas para cumplir la educación superior en el recinto de estudios académicos más importante del país: la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Durante la formación, muchos de ellos combinan su tiempo de aprendizaje con el desarrollo de habilidades musicales, como el canto o la ejecución de instrumentos típicos.

Aunque no son tantos como en años atrás, por la dificultad de traslado y permanencia en la capital, insulares como Juan Nicolás Caraballo Marcano, proveniente de La Asunción, es uno de esos jóvenes que permanece fiel a su compromiso de egresar como biólogo en la UCV.

Con 22 años cursa el octavo semestre de Biología en la UCV, pero además de estudiar una carrera científica, es músico y ejecutante de la mandolina.

Caraballo comenzó con un cuatro, asistiendo a las clases donde sus padres le inscribieron desde los siete años. Al día de hoy, funge como primera mandolina de la histórica Estudiantina de la UCV.

Reconoce a la agrupación adscrita a la Dirección de Cultura de la universidad donde cursa estudios, como un lugar de aprendizaje.

"Además de mi participación en esa agrupación, también soy miembro activo de la coral de la Facultad de Ciencias", explicó.

Si bien la música vive en él, reconoce que intenta dividir su tiempo a medias para el estudio y la música.

"Es difícil, pero trato que la biología y la música sean 50 y 50".

Entre sus géneros musicales predilectos se encuentran los ritmos orientales, como valses, danzas, joropos y merengues.

En la actualidad, Juan Nicolás también pertenece a la Orquesta Típica Nacional, institución encargada de difundir la música venezolana con instrumentos típicos de cuerda en conjunto con sinfónicos.

"Hago suplencias como segunda mandolina, es otra experiencia muy gratificante", explicó.

Cada vez que regresa a la entidad insular, Caraballo acostumbra reencontrarse con sus orígenes.

"Vengo e interpreto música con la gente que solía tocar cuando estaba acá; tocar con mi ensamble, como si el tiempo no hubiese pasado".

En Caracas

"Solo cuatro margariteños conozco en la universidad, aún la gente se sorprende que estemos en Caracas", relata el mandolinista y futuro biólogo.

Con poco acento margariteño, explica que muy poco le han reconocido como ñero. "La gente en la capital cree que en Margarita todos hablamos rápido, quizás la televisión logró esa imagen. Hasta que no digo que soy de allá, ni se enteran".

Con mucha tranquilidad, Caraballo expresa el placer de ser un músico margariteño en Caracas. "Con mucho orgullo vivo mi gentilicio en la capital, lo represento".

Mandolina

Los géneros musicales del oriente de Venezuela incluyen en sus sonidos, notas y acordes que emergen de la mandolina, instrumento de cuerdas dobles. Este instrumento generalmente actúa como solista y se acompaña de cuatro, maracas y bajo, entre otros.


Por Simón Peraza Lazarde

Sol de Margarita 
Texto escrito para la edición del 05-01-2018






martes, 17 de diciembre de 2019

Javier Suárez: La caricatura suaviza lo directo pero también punza

Un artista de 30 años, diseñador gráfico egresado de Unimar. Desde 2012, utiliza lápiz y papel para llevar mensajes que invitan a la reflexión.

La libertad se expresa de muchas formas y la caricatura es una manera, aunque son pocas las personas que desarrollan el don de crearlas para mostrar la facultad del ser humano a opinar libremente.

Género periodístico que etimológicamente proviene del verbo italiano caricare que significa cargar, la caricatura muestra en dibujos a personas con rasgos exagerados, sirviendo para transmitir mensajes que estimulan la reflexión.
Javier Suárez es un joven dibujante, diseñador gráfico con recuerdos de una infancia entre caricaturas de Zapata, inspirado también por las geniales locuras de Dalí, guiado por el libre albedrío de su lápiz creativo que interpreta realidades.
Javier, conocido en redes sociales como @Javailustra, reconoce que construir mensajes en dibujos no es fácil, es todo un arte en el que deben coincidir talentos, como: la facilidad de trazado y la agudeza mental para llevar un contexto al papel.
- ¿Cómo nace cada diseño de Javier?
Yo siempre he dicho y suena extraño, parir una caricatura es difícil. Todo inicia desde que agarras el lápiz y empiezas a pensar en una idea, un concepto, hasta el momento que estás digitalizándola. Desde que la estoy llevando en lápiz muchas cosas cambian. El proceso creativo es complicado pero muy satisfactorio en el que siempre se piensa: ¿cuál será la próxima idea que se te ocurrirá?
- ¿Cuándo te reconociste como caricaturista?
En el 2012, un año bien convulso y complicado para mucha gente. A nivel político pasaron un montón de cosas en Venezuela. Creo que esas cosas fueron detonante para que dibujase todo lo que dibujo.
- ¿Hay fórmulas de inspiración?
Berro… No hay fórmula para caricaturas, simplemente aparecen genialidades, inclusive me sorprenden. Estoy dibujando en el papel y de pronto aparece algo. También viendo a la gente. Sales a la calle, vas a la panadería y regresas con una caricatura, me ha pasado.
Hay semanas en las que puedo sacar dos caricaturas como puedo pasar meses, depende de cómo me sienta, el entorno también se refleja en el trabajo. Últimamente, he estado activo porque han ocurrido bastantes cosas.
- Entonces Venezuela aporta su cuota a la inspiración.
Si, lo increíble es que puedes ver a muchos ilustradores venezolanos apuntando hacía el mismo lugar, unos con fotomontajes otros con ilustración, muchas ideas pueden ser parecidas pero igual sorprende,  nunca hay dos trabajos iguales, jamás.
- Temas predilectos para llevar al papel.
La política es la que más exploto pero he tratado de embaular en el dibujo a los temas sociales, creo que son importantes. No podemos esperar cambien las cosas para nosotros mejorar, tenemos que mejorar para que las cosas cambien, por eso el enfoque a la gente, para que vean, aprendan, entiendan con caricaturas.
- Comentas que intentas enfocar tu trabajo en el área social. ¿Experiencias?
Para mí el tema cáncer es importante. Mi mamá es sobreviviente. Desde que fue diagnosticada, parte de mi tiempo lo he abocado para hacer ilustraciones en pro de la lucha contra esa enfermedad. El 19 de octubre, Día Mundial  Contra el Cáncer de Mama, dibujé un cangrejo atravesado por un lápiz. Mi madre me recuerda las fechas, tengo compromiso con esa causa.
- Otra incursión de @Javailustra.
Apoyo el talento venezolano, en deporte he hecho trabajos de José Altuve, Tomás Rincón, Salomón Rondón. También genero contenido para drenar, para limpiar las auras. [Dice riendo]
Además, utilizo otras técnicas, como: el Flat design. Por cierto, con esa elaboré una serie de 12 próceres venezolanos.
- Sentimientos margariteños.
Por supuesto, hace poco hice una ilustración de la Virgen del Valle que gustó mucho, fue muy sencilla pero era perfecta, era ella.
- Para ti, ¿Qué es una caricatura?
La caricatura es suavizar lo directo, lo que es crudo pero a la vez punza, te lo voy a decir bonito pero agarra tu empujón. Hay gente que no le gusta mucho, les molesta. A veces me aman, otro día me despierto y me odian por una caricatura.
- Algún elemento que no puede faltar en una caricatura.
Yo aprendí de Zapata, Fonseca y Panchito que lo importante en tu trabajo como caricaturista es la vigencia. Hace unos años en la Feria del Libro que se celebraba en Margarita, exhibieron una muestra de ilustraciones de Pedro León Zapata, habían ilustraciones de varias décadas atrás, todas al día y país de hoy.
¿Cuál es tu estilo?
Yo soy old school, lápiz y papel, después me voy a la computadora pero lo que hago es mínimo. Puedo tardar dos horas haciendo un dibujo, media hora más para montarlo y sale, calentito, para la calle.

- ¿Caricaturas y religión puede ser un cóctel peligroso?
Opinar a través del dibujo es importante. Quien tiene capacidad y habilidad puede hacerlo, pero hay cosas que respetar. La política a veces es sucia y eso se aprovecha para decir cosas, toma tu dibujo; pero la religión es más delicada, sus seguidores están dispuestos a inmolarse. 
El tipo que entró a Charlie Hebdo no recuerdo a cuantos periodistas mató, 4 o 5 editores, ilustradores. No justifico hayan matado absolutamente a alguien, pero digamos que hay gente más susceptible.
- ¿Han dejado de quererte por un dibujo?
Con una caricatura bajé 50 seguidores en menos un minuto. Alguien me dijo: “Esos que se fueron no los necesitas”. Uno que se fue me anunció: “hasta hoy te sigo”; yo le dije: Espero vuelvas, ojalá vuelvas.
- Rayma tuvo que salir del país por modificar la firma del fallecido Hugo Chávez en uno de sus dibujos.
Esa ha sido una de las caricaturas más duras que he visto. Evidencia intelecto, inventiva. Pone a pensar: ¿Cómo llegaría a esa idea? Yo, que soy ilustrador y caricaturista, no lo sé. Rayma es una maestra. Hay que estudiarla como a Pedro León Zapata que trabajó hasta su último día en vida. Admiró mucho también a Roberto Weil, me parece maravilloso como artista, como pintor.
- Algún otro artista que admires.
Salvador Dalí me ha gustado desde que lo empecé a estudiar en la universidad, por lo que me reflejaba en sus trabajos y entrevistas. Me parece que estaba loco pero como artista era maravilloso. No veremos otro como él en mil años.
- Un nuevo rumor que anuncia el final de Los Simpson.

Matt Groening su ilustrador, siempre se supera, cada vez que puede en cuanto a ilustraciones, conceptos, en cuanto a la locura que plasma y vemos en pantalla. Que se vaya a acabar Los Simpson, tengo tiempo escuchando eso, además que es una serie que trae siempre predicciones, como la de Trump siendo presidente.

- ¿Los caricaturistas comparten la locura que atribuyes a Dalí?

Mi mamá y mi papá dicen que estoy loco. Ellos saben el hijo loco que tienen.



Simón Peraza Lazarde
@sapl42


lunes, 29 de abril de 2019

Nella Rojas es una joya vocal musical de Nueva Esparta que canta para el mundo

Esta bella trovadora de sutil voz originaria de la isla de Margarita vive actualmente en Nueva York. Durante el primer trimestre presentará su sencillo "Me llaman Nella", compuesto por su productor Javier Limón. Su producción discográfica estará influenciada por la música andaluza.

Una voz femenina dulce que no requiere acompañamiento de instrumentos para hacerse notar, despertó en redes sociales un apocalipsis de halagos.
Marianela Rojas, oriunda de Margarita y artísticamente conocida como Nella, es la responsable de la melodiosa interpretación del merengue venezolano "La Negra Atilia" que a capella desencadenó euforia latinoamericana.
Sus primeros pasos en la música en la escuela no resaltaron entre compañeros. Fue con el tiempo y después de largas horas en su cuarto cantando al llegar del colegio, que la música dejó de ser solo pasión para convertirse en "necesidad".
"Era como tener un juguete nuevo, llegaba y me encerraba a cantar, eran las 10 de la noche y todavía estaba con el uniforme, mi madre tocaba la puerta para avisarme: es hora de bañarse", relata con exactitud la virtuosa cantante margariteña.
Conversar con Nella evidencia que desde muy joven tenía en su norte cantar. Influenciada por la música anglo, disfrutaba interpretando temas de Christina Aguilera y Mariah Carey. "Esas tardes cantando temas de esas divas, eran cátedras a mí misma", rememora.
Recuerda que todo cambió después de una audición para un acto del Día de las Madres. "Mucha gente confirmó que mi voz era diferente y anuncié a mis padres, quiero estudiar música".
Universidad
Aún con angustia describe su aspiración de ingresar a una universidad para estudiar lo que ama, la música. "Creo que el terror era porque veía los estudios de música para genios", comenta la intérprete.
Egresada de la universidad más importante en materia musical en los Estados Unidos, Berklee, en Boston, casa de estudios donde pudo titularse doblemente, en Performance, la voz como instrumento; y en Composición Contemporánea y Producción.
Su camino hasta la universidad no fue fácil: sus padres pudieron pagarle solo el primer semestre y posteriormente aplicó para obtener becas que le permitieron terminar su carrera.
Géneros
Cuando llegó a Nueva York quería cantar jazz y pop, pero la competencia era amplia. "Al llegar me encuentro con todas esas mujeres y hombres que nacieron con esa música y dije: 'tengo que diferenciarme'", relató.
Nella reconoce que no estaba cómoda cantando música venezolana pero, "¡qué cosas!, la canción que me da a conocer es 'La Negra Atilia', original para mandolina y que la enseñó un músico extranjero", detalla la suerte que trajo su gentilicio.
La Gran Manzana
Son muchos los músicos venezolanos que triunfan actualmente en Nueva York y el camino de Nella apenas comienza. Revela, en relación a la ciudad, que "es increíble pero como te da, te quita".
Jorge Glem, César Orozco, MV Caldera, entre otros, han destacado gracias a la movida de Guataca. Todos son evidencias de venezolanos que Nella reconoce han encontrado su lugar en la ciudad que nunca duerme.
"Mucha gente viene a hacer música y se hace complejo. No todas las historias son exitosas, amigos de la universidad han dormido en un sofá, sin dinero para pagar la renta", explica Rojas, quien agrega que dudó varios años sobre partir hasta Nueva York.
Receta
Sin miedo, Nella Rojas se atreve a develar a jóvenes y niños la fórmula para alcanzar el éxito.
"Creer en ti mismo, enfocarse en lo que quieres, inclusive escribirlo: dónde te ves, en mi caso en qué tarima te ves, con quién quiero cantar. Todo luego se va alineando, cuando es para ti y luchas, no hay obstáculos".
Nella utiliza el piano para componer, pero aún recibe clases hasta poder acompañarse en presentaciones.
De la percusión ha aprendido lo necesario para mejorar la sincronización, mucho de ello con su grupo Sudacas, de voz y bajo.
El cuatro lo toca muy poco pero está en su lista por estudiar y practicar.
Planes
Influenciada por su productor Javier Limón, originario de España, la primera producción discográfica de Nella llegará a mediados de año con temas muy cercanos a la onda flamenca. "Me enamoré de la interpretación de cantores españoles, específicamente de Andalucía", explica en relación su próximo trabajo.
Durante el primer trimestre de 2018, estrenará el sencillo titulado "Me llaman Nella", del que podrán disfrutar un adelanto en la edición web de esta publicación.

Por Simón Peraza Lazarde
Sol de Margarita 
Texto escrito para la edición del 14-01-2018

viernes, 26 de abril de 2019

Jonás y Víctor: Una vida en el béisbol formando peloteros


Unas cuantas generaciones han aprendido a jugar pelota bajo la tutela de este par de instructores. Con dedicación, siguen enseñando a respetar, fildear, batear y pichar.

Un campo de beisbol bajo el sol de una tarde, puede significar muchas memorias para cualquier venezolano. Un hit, un doble play, una buena atrapada, un jonrón, un ponche tirándole, seguramente un buen recuerdo de infancia.

Apreciar el diamante y lo que implica tendrá más sentido dependiendo del ojo que lo perciba. Por ejemplo, para los niños que acuden a la Escuela de Beisbol de La Asunción, es un parque donde aprendes divirtiéndote y haces amigos. Para sus padres que les acompañan o dejan en la práctica deportiva, un breve y merecido descanso.

Victor Luna lanza la pelota a los niños. 
En cambio, los entrenadores de esos niños tienen una percepción distinta. Al menos es el caso de: Víctor Luna y Jonas Quijada, que tienen más de tres décadas formando niños en el beisbol y ven el terreno como su oficina, el trabajo perfecto al que hace alusión la frase atribuida a Confucio: Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

La práctica de hoy no ha finalizado, el equipo de los niños que batean debe ir a cubrir el terreno y viceversa. Desde lejos un pequeño grita: ¡Víctor! ¡Víctor Luna! ¿Qué posición me toca?, mientras el entrenador le coloca el zapato y amarra los cordones a otro niño que corriendo había perdido el calzado.

En una cancha contigua, está Jonas. Él está con otro grupo que apenas aprende a utilizar guantes, lanzándoles pelotas de tenis. Cada vez que lo hace, se dirige a ellos por el nombre de pila y les anima a agarrarla: ¡Qué buena atrapada! ¡Bien hecho!

Todas las semanas, acude Víctor en bicicleta desde su hogar para atender a los pequeños, que con mucho cariño lo distinguen como un buen amigo, papá e incluso abuelo. “Todos me respetan familia. Aunque ahora hay muchos hiperactivos, que agarran la piedrita, la lanzan”, comenta con una sonrisa Luna.

Irrespetar a Luna sería una contradicción, se dirige a todos iniciando o concluyendo frases con la palabra familia, amable trato que usa sin distinción. “Familia, para los tremendos tenemos solución, cuando se pelean, los pongo agarraditos de mano. Sigo la práctica, cuando se fastidian los incorporo de nuevo”, detalla.

Los niños se preparan para correr las bases.
En relación a los cambios en el entrenamiento con chicos, explica Jonás que “actualmente en las categorías inferiores utilizamos pelotas de tenis, con eso evitamos lesiones y traumas. Siempre recordamos el caso de un niño alto que fue incorporado a un equipo avanzado y recibió un pelotazo con Wilson o Tamanaco. Bueno, ese niño no jugó más”.

Asimismo, narra que el aprendizaje es un proceso de transformación que significa dominar la pelota. “Cuando lo hacen, empezamos a entrenar con la pelota de Kenko, una goma maciza, que también pega duro pero menos que la de cuero”.

Víctor Luna también lo entiende así y reconoce que la mayor dificultad de los chicos al aprender beisbol, es: “Quechar,  usar el guante. Ese es el primer toque que deben aprender cuando ingresan que llegan de cero”. 

Complementa Jonás diciendo, que los infantes de ahora aprenden mucho más rápido. “No sé, si son los videojuegos o videos, pero lo hacen e imitan a jugadores profesionales. Quizás por eso ahora maduran antes, por ejemplo, los profesionales a los 25 están en su punto y a los 35 están para el retiro”.

Ambos entrenadores, no saben a ciencia cierta cuantos jóvenes han educado en valores y beisbol desde el año 1985, fecha aproximada en que iniciaron en el conocido Inam de La Asunción, pero Jonás da una idea: “En octubre pasado empecé con un grupo de tres integrantes, y ahora, seis meses después son treinta”.
Saludo al culminar la práctica.

Pasan los años, generaciones de niños siguen aprendiendo de pelota con Jonás y Víctor. Antiguos alumnos, les confían la enseñanza de sus hijos, es el caso de Alfredo Medina  que comenta: “Ellos son los que saben, yo aprendí con este dúo por allá en los ochenta”.

De igual forma, son muchos los alumnos que han emulado el trabajo de entrenador y se encargan de algunas categorías, como Jonathan López, un joven monitor que aprendió las artimañas del deporte en el mismo campo donde hoy prepara peloteros.
  
Galardones

Innumerables trofeos han obtenido este par de instructores de beisbol de La Asunción.  Víctor asegura que son más de 19 dianas. “La mayoría de los equipos que entreno están primeros o segundos”, dice. Por su parte, Jonás destaca del palmarés, los nueve títulos obtenidos en la Liga Mariño en categoría Semillita y los nueve campeonatos interligas.

Experiencia

Víctor Luna: “Me siento satisfecho, orgulloso de trabajar con estos niños por 34 años. Este trabajo me da salud y muchos campeonatos”.
Jonás Quijada: “Los niños que juegan béisbol terminan siendo mejores ciudadanos”.


Por Simón Peraza Lazarde
Sol de Margarita 
Texto escrito para la edición del 26-04-2019

lunes, 8 de abril de 2019

Exio Rivas: Pinto por el placer


Se define como un artista autodidacta. Su última invención fue la pintura con humo generado por sardinas ahumadas.



Con paso calmado, apoyándose en un bastón que no le resta agilidad, camina quien se presenta como un artista autodidacta: Exio Tulio Rivas Quevedo.

Dice tener 74 años, de los cuales una gran parte los trabajó en la herrería, pero evidencia en obras colgadas y dispersas en su vivienda, que habilidad para el arte tiene de sobra. Su trabajo es un placer, asegura.

Cuadros, esculturas y muchos inventos de uso diario tiene en varias locaciones de su hogar, los cuales anuncia mientras se desplaza entre su casa.

Una gorra blanca con un “tercer ojo” lleva en la visera y explica que “mi ojo izquierdo perdió la visión en 95%, tengo un glaucoma. Por eso tengo ese accesorio que me ayuda para leer”, detalla Exio.

Su más reciente faceta artística nació durante la preparación de una exquisitez gastronómica. “Estaba cocinando unas sardinas ahumadas para la venta, pero viendo lo que quedaba, se me ocurrió con ese humo en las paredes plasmar algo”, explica Rivas.

Además de esas obras, este artista ha realizado estampado de franela con semilla de aguacate. “Hago un boceto del dibujo y luego lo pinto con la pepa del aguacate. Esta técnica la inicié luego de no conseguir una pluma fuente de las viejas, que me permitiera usar tinta extraída”.

Este personaje no duda en mostrar sus obras, mientras explica distintas invenciones y piezas de arte que realiza desde la comodidad de su hogar en compañía de su esposa, a quien le envía un reconocimiento: “ella cocina muy rico el mejor quesillo y pasticho”.

Para finalizar, reconoce que todos los días aprovecha el tiempo creando y dibujando nuevos trazos. “Tengo que aprovechar lo que aún puedo ver”.

Exio reconoce la dificultad de cada día, debido al alto costo de productos y servicios. “Compro lo menos posible, aquí invento de todo para mantenernos en casa. También nos ayuda mucho la FE. Familiares en el extranjero, quienes nos ayudan para comprar lo necesario para vivir”.. 

Por Simón Peraza Lazarde
Sol de Margarita 
Texto escrito para la edición del 22-01-2018

domingo, 24 de julio de 2016

Un boticario: Así se define Rafael Silva Figueroa

Un apartamento, una sala a luz tenue, un sofá negro, un mueble antiguo en el que reposa una gran colección de morteros, ahí recibe Rafael Silva Figueroa a quien lo visita.  El nacido en la Margarita de 1959, farmacéutico, quien tiene una larga e importante trayectoria profesional en la región insular. Su interés por su profesión la adquirió viendo a su abuelo, el boticario de La Asunción. Siendo profesional trabajó como regente de varias farmacias en el estado Nueva Esparta, por años también fue regente y gerente de una droguería. El trabajo gremial siempre lo ha tenido presente, llegando a desempeñarse como Presidente del Colegio de Farmacéuticos del Estado Nueva Esparta, labores todas que no lo han apartado de la escritura regional neoespartana.
Ser boticario en estos tiempos modernos ha sido su lema para afrontar una nueva época donde el trato cordial, la amabilidad, la moralidad y la buena conversa se han diluido entre crisis, tecnología y falta de tiempo. 
Rafael Silva Figueroa, aunque no vive en La Asunción en la actualidad, aún transita para visitar a familiares y amigos, por lo que revive con facilidad sus olores, sonidos y costumbres, esos que lo vieron crecer y convertirse en un profesional servicial, un boticario.
-¿Por qué Rafael Silva decidió ser farmacéutico? 
A la farmacia llegué un poco por llevar la contraria a mi padre y un poco por seguir la tradición familiar. Mi abuelo era el boticario de La Asunción durante muchos años y murió pobre cosa que causaba a mi papá cierto rechazo porque mi abuelo trabajó durante muchísimos años, murió sin un bolívar y con muchos ahijados  entonces le resultaba chocante que mi carrera universitaria se estuviese orientada hacia allá  donde no tenía garantizado el éxito económico.
-Ahora que mencionas el término boticario ¿Qué diferencia tenía ser boticario comparado con el actual farmacéutico?
La farmacia no sé si ha evolucionado o involucionado. La farmacia antes era una farmacia más personal, se fabricaba mucho medicamento. A lo largo de mis pocos años de carrera, 35, 40 años de carrera casi, han surgido las farmacias de grandes superficies que ya ni siquiera se llaman farmacias sino tiendas, al estilo de esas cadenas que están aquí en Porlamar.
 La farmacia era más personal. El boticario o farmacéutico conocía más a la gente, su paciente a quien lo visitaba, aparte de eso tenía cierta sensación de auctoritas, entonces el boticario, el médico y el jefe civil eran las grandes autoridades en los pueblos de Venezuela y en Margarita. No se me olvida que en la farmacia de La Asunción se reunían casi todas las noches, mi padre que era el médico del pueblo,  José Nicolás Marcano que era el boticario del pueblo y los diferentes jefes civiles a lo largo de los años, eso era una tertulia donde la gente iba un poco a educarse y un poco a informarse de la historia de la ciudad.
- En su cuenta Twitter se define usted como boticario, ¿Qué característica tiene esa palabra que la prefiere antes que farmacéutico?
Si, un boticario a la vieja usanza, me gustaba mientras tuve la farmacia me gustaba conocer a la gente del sector donde trabajaba. Una vez que surgieron las grandes superficies, empezó la guerra de descuentos entre farmacias en Margarita por lo decidí que ese no era mi camino y abandoné el ejercicio de la oficina de farmacia.  
- ¿Algún profesional margariteño que admirase o le influenciase  para convertirse en profesional?
Un poco mi abuelo me parecía un hombre bueno, algo que siempre he querido ser, que me recuerden como un hombre bueno. Otra persona a quien siempre respeté porque formaba parte del núcleo casi familiar, fue a José Nicolás Marcano quien era el boticario, el farmacéutico del pueblo.
-¿Qué farmacias recuerda durante su niñez?
La Asunción despertaba en mi infancia cuando sentíamos la santa maría de la Farmacia Asunción que se levantaba. La Asunción era un pueblo muy tranquilo, para entonces lo que oías eran las campanadas de la iglesia y el sonido de la santa maría. Sabías que ya eran las siete de la mañana porque abría la farmacia, era algo así como lo que no podía faltar porque era una farmacia que abría todos los días del año.
- Eres de La Asunción, asuntino, de la capital Margariteña. ¿Tienes algún otro recuerdo de La Asunción que rescatar?
Yo siempre asocio La Asunción con olores y sonidos, el olor del pan de leche que hacían mis vecinos, el sonido de las campanas, el sonido de las chicharras del medio día y el sol que inclemente golpeaba la Calle Unión donde vivía. En el medio día era bastante, bastante fuerte. 
- ¿Están presentes esos recuerdos en La Asunción de hoy?
Las chicharras creo ya no están. El sol sigue siendo igual de inclemente, la Calle Unión sigue ahí, siguen la iglesia y sus campanas; el pan de leche se ha transformado pero sigue siendo La Asunción de sonidos y olores. 
- ¿Qué hobbies tenía Rafael en su infancia?
La Asunción era un pueblo de lectura y deporte. Eran famosos los equipos de béisbol de La Asunción y las rivalidades con los equipos de Porlamar donde siempre les ganábamos, tanto en basquetbol como en béisbol. El famoso equipo Matasiete  en béisbol durante décadas ejerció un dominio sobre los equipos de Porlamar. En oportunidades por la rivalidad ocurrieron peleas en esas derrotas de los equipos de Porlamar. 

-¿Dónde estudió?
La primaria la estudié en Porlamar en el colegio San Nicolás de Bari conocido como el “colegio de los curas”, el bachillerato en el liceo Dr. Francisco Antonio Rísquez, el mejor liceo del mundo y posteriormente la universidad en Caracas.
-¿Cómo iba a clases Rafael a Porlamar?
Todas las mañanas cuando mi papá iba a pasar consulta nos llevaba al colegio. Para ir al liceo teníamos un carro a dedicación exclusiva que lo llamamos “El Bachiller”,  porque el trabajo de “El Bachiller” era llevar desde el centro de La Asunción al Liceo Rísquez, menos de dos kilómetros cobrando 0,25  céntimos de bolívar, es decir, un carrito por puesto que llevaba solo a los estudiantes, de ahí el remoquete de bachiller al chofer. Ahora le dirían ruta corta, centro de La Asunción y zonas aledañas al liceo Rísquez.
- ¿Qué importancia tenía el estudio y ser profesional en esa época?
Ser estudiante era importante, nos sentíamos importantes, la gente nos veía con respeto; es famosa aquella expresión que dice: “En La Asunción hasta los mangos eran bachilleres”. Se repetía con respeto y envidia en el resto d la isla, de hecho nos sentimos orgullosos los estudiantes del liceo Rísquez también eternos rivales de los estudiantes del liceo Nueva Esparta de Porlamar porque nos considerábamos mejor preparados tanto en la educación en Margarita como en los resultados en la posterior educación universitaria.
-Retomando la actividad farmacéutica. ¿Recuerdas medicamentos que se utilizaran y que hayan caído en desuso?
Creo que estamos dando la vuelta por esta crisis que ha generado el mal gobierno, estamos volviendo a las preparaciones de antes. Recuerdo el elixir paregórico que era la panacea para los vómitos, las gotas del Carmen que se les daba a los niños para los dolores estomacales, la pasta de agua que se utilizaba para las irritaciones, había fórmulas semi-secretas, algunas fórmulas que preparaba José Nicolás muy famosas para el mal olor que quizás ahorita pudiesen ser industrializadas ante la carencia de desodorante.
-Cuando iniciaste el ejercicio de la profesión ¿Eran pocos los medicamentos de marcas comerciales en la isla o era común la preparación de medicamentos en la farmacia?
Cuando yo empecé a ejercer ya habían muchos medicamentos patentados pero la recetura seguía siendo importante, posteriormente fue perdiendo jerarquía hasta los momentos actuales que se ha retomado por la situación de crisis en los medicamentos patentados.
-¿Qué diferencias hay entre los sistemas para enviar medicamentos desde tierra firme con años pasados?
La diferencia está en que se podía hacer la planificación, la proyección. Se sabía que había al menos dos ferrys al día, se sabía el tiempo que tardaba un pedido en llegar a Margarita, se sabía que las fallas eran muy pocas, se podía tener la farmacia bien surtida. Actualmente no, porque hay caos. El día que sale el ferry no hay medicina que enviar, el día que hay medicinas el ferry se daña y pasa una semana, es decir, es imposible prever la llegada de los medicamentos.
- Si no hubieses estudiado para ser farmacéutico, ¿Qué crees podrías haber estudiado?
Indudablemente, derecho. Creo que todos los farmacéuticos llevamos un abogado interior. Creo hay un alto porcentaje de farmacéuticos que estudian como segunda carrera el derecho.
-¿Rafael Silva es abogado o comenzó sus estudios de derecho?
No, creo que esos tiempos para estudiarlo pasaron.
 -Hoy en día, ¿Qué hace Rafael Silva?
Rafael Silva hasta hace poco era gerente de una distribuidora de medicamentos que murió exangüe al no haber medicinas que distribuir. En estos momentos estoy iniciando una etapa nueva como farmacéutico en una clínica aunque sigue siendo una situación angustiosa porque igual no hay medicamentos para los pacientes, hay que buscarlos en un estado permanente de angustia por la falta de medicinas. Pensé que sería más fácil pero es más demandante emocionalmente.
-¿Escribir o leer?
Ambos, un poco comunicar porque dicen que para poder escribir hay que leer mucho y la escritura nos permite comunicar. Desde pequeño tuvimos en la república de nuestra casa un periódico que se llamaba “Cuartal’s Times” donde publicábamos las noticias de la época de los que todavía conservo algunos ejemplares.
-¿Qué lee o escribe ahora?
Me dedico a escribir pequeñas crónicas, historias, cuentos, algunos medio inventados de La Asunción porque creo que a diferencia de Porlamar que ha tenido excelentes escritores como: Ángel Félix Gómez, Arnoldo Rosas, y La Asunción aún teniendo un excelente escritor como Francisco Suniaga no se ha escrito lo suficiente de la ciudad.
-Luego de contar ese pasado armonioso de La Asunción y el ejercicio farmacéutico ¿Qué cree  podría rescatarse de la historia para el presente insular?
La farmacia es consustancial a la atención farmacéutica, entonces yo creo que debe rescatarse la atención personal del farmacéutico dejando a un lado el medicamento para dedicarse más a la gente, sobretodo en esta época donde es tan difícil el contacto humano. Ahora se ha perdido el contacto humano. En otra época le hicieron mucho daño los descuentos a la farmacia, considero ahora que las enormes farmacias le hacen daño al ejercicio profesional. Debe existir una comunicación entre el farmacéutico y el paciente que acude en busca de consejo a la farmacia.
-Agradeciendo a Rafael Silva por su aceptación para ser entrevistado, entregando un gran material el cual publicaremos y guardaremos con mucho aprecio y valor.
 Gracias a ti porque eso de ser entrevistado hace que uno se sienta importante.

Simón Peraza Lazarde
@sapl42