Criterio Nuestro es el blog personal de Simón Adrián Peraza Lazarde. Un poco de mucho donde participan colaboradores escribiendo opinión, investigación y demás géneros periodísticos o literarios.
Mostrando las entradas con la etiqueta #Música. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta #Música. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de julio de 2020

Félix Crudele Marín: Todos pueden aprender a tocar el cuatro

Con paciencia va enseñando técnicas básicas y avanzadas para la ejecución del instrumento. Desde casa produce tutoriales que publica en su canal Solo Cuatro vía Youtube.

El instrumento prodigio nacional se ha adaptado con virtuosismo y sin importar recelos. El cuatro ha logrado cruzar las fronteras mostrando sus distintivos punteos, arpegios y nuevos sonidos que siguen al charrasqueo típico en la música tradicional venezolana.

El recorrido de tantos maestros admirados como: Freddy Reyna, Hernán Gamboa y más recientemente Jorge Glem, ha dejado infinitos aportes, afianzando el acompañamiento, la interpretación solista; y ahora, la incursión en géneros foráneos, amagando con refugiarse por el mundo. 

Tiempos de globalización y valor por el conocimiento ameritan esfuerzos por la continuidad del instrumento oriundo. Félix Crudele Marín, un curioso cuatrista y altruista de la pedagogía, interpreta como designios de esas cuerdas, afinadas en la, re, fa sostenido y si; llevar su enseñanza a cada rincón con un clic.

Con 9 años vio a Cheo Hurtado ejecutando y decidió ser músico, demostrando que nada tuvo que ver nacer el día del Músico en 1991. Arpista y vanguardista de la educación para el cuatro, apoya no encasillar al instrumento en el joropo, tema que le agobia; por ello, resolvió enseñar el arte a todo el que guste reproducir sus tutoriales en Youtube. 

¿Consciente de ser el maestro del cuatro con más alumnos en el mundo?

Sí, es un compromiso muy grande con tanta gente suscrita al canal. Me da felicidad pero a la vez mucha responsabilidad porque me convierte en una referencia, haciéndolo más difícil, estoy contento por eso.

Un apellido oriental y otro de…

Tengo familia margariteña, mi mamá Severina Marín es de Boca del Rio de la calle Bajo Seco. Una vez fui y tengo familia que ni se, conocí una primamenta, hijos y nietos de los hermanos de mi abuelo, todos eran primos. El folclorista Eduardo Marín es mi tío abuelo, él tocaba cuatro, mandolina y la cuereta. Mi otro apellido proviene de Italia, mi padre migró desde Europa en los años 50.       

¿Se nace para ser cuatrista o se puede aprender?

Soy partidario de la expresión: todos pueden aprender a tocar. A veces encontramos niños con talento desbordante, aprenden una canción en cinco minutos y quieren otra. Otros por el contrario, no tienen ese talento pero son constantes. Según mi experiencia, terminan siendo músicos estos últimos. Otros con mucho talento se aburren y lo dejan.

¿Cómo globalizar al cuatro?

Estamos en ese proceso. El instrumento aún está venezolanizado. Algunos cuatristas están haciendo música internacional pero el público sigue buscando el merengue, joropo, un tuyero. Cuando tocamos bolero, salsa, un rock de Los Beatles o algo de un videojuego es visto exótico, no típico. Falta ese proceso de concientización del público que ocurrirá con el pasar de los años.

¿Cómo avanza la internacionalización?

C4 trío y otros están por ahí en el extranjero haciendo trabajos como solistas. Acompañantes como Carlos Capacho han estado en Berkeley College of Music en Boston. Él desarrolló técnicas interesantes con el cuatro y su aplicación al Jazz.

Cuéntanos más de esa evolución.

Podría significar ver un solo de cuatro de Autumn Lives o Jimi Hemdrix con punteos y más cosas. Eso le ocurrió a la guitarra que fue un instrumento folclórico, español-árabe; Con ella incursionaron en el flamenco, otros en el jazz, baladas, pop. Hoy la guitarra está presente, podría decir en todos los géneros, eso le falta al cuatro para culminar el proceso.

¿Cómo llegaste al instrumento?

Tuve clases de cuatro a los 7 años con mi profesora Mercedes Lugo en el conservatorio Lino Gallardo en la Castellana, luego me dediqué a la música clásica. Cuando empecé materias como: teoría y solfeo, armonía y estética, aprendí muchas cosas en el arpa, cadencias, acordes y me dije: si esto lo puedo hacer en el arpa también en el cuatro.

¿Cómo surge la idea de Solo Cuatro en Youtube?

Bueno, cuando estudiaba no había tutoriales, sino algunos vídeos de Cheo Hurtado, de un tal Jorge Glem, pero no había vídeos ensañando. Los veía y aprendía cuadrito por cuadrito, acorde por acorde. Luego me pregunté, cuántos estarán como yo  por aprender y por equis razón no pueden pero tienen internet.

Entonces pensé que podía ayudar desde mi casa y de forma gratuita. Comencé a subir tutoriales al canal, uno a uno, pasito a pasito, explicaditos, aunque en ese momento ya había otros rudimentarios que solo decían: El ritmo de joropo es así: chi, qui, chi, chí, sin explicación.

¿Se puede subsistir económicamente monetizando vídeos de cuatro?

En estos momentos diría no, la monetización de Youtube para Venezuela es baja, la más alta del mundo la tiene España con un dólar y pico por cada mil vistas. En Venezuela es 0,3 o 0,4, no es rentable, pero no es problema porque del canal surgen iniciativas.

¿Cuáles?

Por ejemplo, tengo alumnos por Skype en diferentes países, la venta de instrumentos, patrocinios de tutoriales específicos. También he recibido instrumentos como patrocinios.

¿Alguno que destacar?

Recibí un cuatro del lutier y cuatrista japonés Yasuji D’Gucci, él vino a Venezuela y me contactó, quería dejar uno, me ofreció el cuatro celeste para utilizarlo como instrumento principal y es el que uso en mis vídeos; tiene una media luna y un diseño peculiar.

En Japón vamos bien con la internacionalización. ¿No?

Si, de hecho en la universidad de Tokio está la estudiantina Komaba. Hacen exclusivamente música venezolana con su acento y todo. “Yo tlaigo un glito llanelo”, la cantan buenísimo.

¿Creció el canal durante la pandemia?

Si, ha crecido más, he podido subir más vídeos porque tengo más tiempo libre, antes grababa los domingos y publicaba uno por semana. Ahora subo al menos tres, más una transmisión en vivo los domingos. Empecé la cuarentena con 29 mil suscriptores y he superado los 34 mil. 

Parece que hubieses estudiado docencia.

La verdad no lo estudié pero me han dicho que tengo facilidad para enseñar. Pienso es heredado, mi mamá es profesora de biología y química. Mi papá es técnico electricista en un taller mecánico y le llaman el maestro porque ha enseñado a muchos.

En el canal he recibido comentarios por la pedagogía. Yo aplico tips de maestros que me han enseñado y se me ha dado bien en el colegio Emil Friedman donde trabajo y he llevado alumnos a la Siembra del Cuatro quedando finalistas.

¿Regañas a los alumnos?

Claro que regaño a los alumnos porque me escriben que quieren aprender el pajarillo de Luis Silva, pero les pregunto si saben los acordes o el ritmo y  admiten no saberlo. Por eso siempre digo como vas a vivir el lunes, si no ha pasado viernes, sábado ni domingo.

Pronto tendrás heredero. ¿Lleva ventaja tener al profesor en casa?

Uno de mis sueños locos es tener un concierto tocando junto a Félix Matías, mi hijo; espero herede la parte musical que su mamá también tiene pero esconde. Si le gusta otra cosa también le apoyaré. 

Por Simón Peraza Lazarde
@sapl42


Publicado el 10 de Julio de 2020
   Diario Sol de Margarita







lunes, 29 de abril de 2019

Nella Rojas es una joya vocal musical de Nueva Esparta que canta para el mundo

Esta bella trovadora de sutil voz originaria de la isla de Margarita vive actualmente en Nueva York. Durante el primer trimestre presentará su sencillo "Me llaman Nella", compuesto por su productor Javier Limón. Su producción discográfica estará influenciada por la música andaluza.

Una voz femenina dulce que no requiere acompañamiento de instrumentos para hacerse notar, despertó en redes sociales un apocalipsis de halagos.
Marianela Rojas, oriunda de Margarita y artísticamente conocida como Nella, es la responsable de la melodiosa interpretación del merengue venezolano "La Negra Atilia" que a capella desencadenó euforia latinoamericana.
Sus primeros pasos en la música en la escuela no resaltaron entre compañeros. Fue con el tiempo y después de largas horas en su cuarto cantando al llegar del colegio, que la música dejó de ser solo pasión para convertirse en "necesidad".
"Era como tener un juguete nuevo, llegaba y me encerraba a cantar, eran las 10 de la noche y todavía estaba con el uniforme, mi madre tocaba la puerta para avisarme: es hora de bañarse", relata con exactitud la virtuosa cantante margariteña.
Conversar con Nella evidencia que desde muy joven tenía en su norte cantar. Influenciada por la música anglo, disfrutaba interpretando temas de Christina Aguilera y Mariah Carey. "Esas tardes cantando temas de esas divas, eran cátedras a mí misma", rememora.
Recuerda que todo cambió después de una audición para un acto del Día de las Madres. "Mucha gente confirmó que mi voz era diferente y anuncié a mis padres, quiero estudiar música".
Universidad
Aún con angustia describe su aspiración de ingresar a una universidad para estudiar lo que ama, la música. "Creo que el terror era porque veía los estudios de música para genios", comenta la intérprete.
Egresada de la universidad más importante en materia musical en los Estados Unidos, Berklee, en Boston, casa de estudios donde pudo titularse doblemente, en Performance, la voz como instrumento; y en Composición Contemporánea y Producción.
Su camino hasta la universidad no fue fácil: sus padres pudieron pagarle solo el primer semestre y posteriormente aplicó para obtener becas que le permitieron terminar su carrera.
Géneros
Cuando llegó a Nueva York quería cantar jazz y pop, pero la competencia era amplia. "Al llegar me encuentro con todas esas mujeres y hombres que nacieron con esa música y dije: 'tengo que diferenciarme'", relató.
Nella reconoce que no estaba cómoda cantando música venezolana pero, "¡qué cosas!, la canción que me da a conocer es 'La Negra Atilia', original para mandolina y que la enseñó un músico extranjero", detalla la suerte que trajo su gentilicio.
La Gran Manzana
Son muchos los músicos venezolanos que triunfan actualmente en Nueva York y el camino de Nella apenas comienza. Revela, en relación a la ciudad, que "es increíble pero como te da, te quita".
Jorge Glem, César Orozco, MV Caldera, entre otros, han destacado gracias a la movida de Guataca. Todos son evidencias de venezolanos que Nella reconoce han encontrado su lugar en la ciudad que nunca duerme.
"Mucha gente viene a hacer música y se hace complejo. No todas las historias son exitosas, amigos de la universidad han dormido en un sofá, sin dinero para pagar la renta", explica Rojas, quien agrega que dudó varios años sobre partir hasta Nueva York.
Receta
Sin miedo, Nella Rojas se atreve a develar a jóvenes y niños la fórmula para alcanzar el éxito.
"Creer en ti mismo, enfocarse en lo que quieres, inclusive escribirlo: dónde te ves, en mi caso en qué tarima te ves, con quién quiero cantar. Todo luego se va alineando, cuando es para ti y luchas, no hay obstáculos".
Nella utiliza el piano para componer, pero aún recibe clases hasta poder acompañarse en presentaciones.
De la percusión ha aprendido lo necesario para mejorar la sincronización, mucho de ello con su grupo Sudacas, de voz y bajo.
El cuatro lo toca muy poco pero está en su lista por estudiar y practicar.
Planes
Influenciada por su productor Javier Limón, originario de España, la primera producción discográfica de Nella llegará a mediados de año con temas muy cercanos a la onda flamenca. "Me enamoré de la interpretación de cantores españoles, específicamente de Andalucía", explica en relación su próximo trabajo.
Durante el primer trimestre de 2018, estrenará el sencillo titulado "Me llaman Nella", del que podrán disfrutar un adelanto en la edición web de esta publicación.

Por Simón Peraza Lazarde
Sol de Margarita 
Texto escrito para la edición del 14-01-2018